Plusesmas.com

Blog de Dolors Colom Masfret. Plusesmas.com

Directora Científica del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario. Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Profesora asociada del Grado de Trabajo Social. Universidad de Barcelona (UB). Directora de la revista Agathos, atención sociosanitaria y bienestar.

La pasión por la vida, esa fuerza que barre «lo penoso por cuenta ajena»

viernes, 28 de febrero de 2014

A 27 de febrero de 2014

La pasión, esa gran fuerza creativa que permite a la persona deleitarse tanto en los campos de la imaginación, como en las avenidas y callejuelas de la cotidianeidad, ayuda a barrer «lo penoso por cuenta ajena». Me refiero a «lo penoso por cuenta ajena» como lo indigno, lo humillante, lo desmoralizador, lo indeseable, lo grotesco que llega de la mano de alguien que aparentando embauca a la persona para, enseguida, pasar a arrebatarle la autoestima, a enterrarla en una insignificancia que si bien es falsa a todas luces, la persona, por un tiempo, se la cree, la siente como verdadera y se somete a ella.

Me conmueve encontrar a personas con un gran dolor en sus espaldas y apasionadas por el vivir. No importa el motivo de su causa solo el motivo de su efecto: seguir adelante en su guion, a pesar de todo. Es nutritivo, de vez en cuando, detenerse en esta dimensión en la que las dificultades, los inconvenientes, los disgustos, las decepciones, se deshacen al calor de la pasión por la vida. Pasión dentro de la cual las almas se recomponen prestas a aflorar al mundo en formas mil.

Sea artesano, científico, artista, paseante, soñador, no importa el qué, solo importa ver que esta pasión, surgida de no se sabe dónde y a la que la persona ha sabido dar entidad, alimenta los brotes que asoman anunciando nuevos frutos, nuevos tiempos. Son frutos que quizás, alimentarán almas ajenas, desconocidas, alejadas entre sí, pero unidas en un común denominador, «lo penoso por cuenta ajena» entró un día en su vida pero, la pasión por ella, lo barrió. La existencia, con sus caras sonrientes y sus caras dolientes sigue. Es un tópico, cierto, pero qué gran suerte saber que ese capítulo que se cierra es la llave que permite abrir un nuevo capítulo.

Desconozco si la vida es corta o larga y, por más vueltas que le doy, incluso apilando hojas de calendario y días en el recuerdo, sigo sin llegar a puerto. Y seguramente es una pregunta tan superficial, tan irrelevante con relación al vivirla, la vida, que no merece el tiempo que le dedico. Pero ¿qué puedo hacer? Ahí está la pregunta saliendo a flote una y otra vez cuando determinadas circunstancias, propias o ajenas, me ponen de nuevo, directa o indirectamente, ante el «vivir», ya sea por lo vivido o, lo aun por vivir. Y me entretengo en aquello que en el mundo del pensamiento parece que se resistió a ser vivido pero en la vida nunca fue, se quedó en semilla de deseo que nunca germinó, o germinó a medias, o que sin saber por qué, incluso preñado de alegría, un vendaval transformó en «lo penoso por cuenta ajena».

Mientras en el hecho estar vivo, «lo vivible» nos acoge en un campo de posibilidades, «lo vivido» da relieve a lo realmente acontecido. Lo vivido se alza sobre las posibilidades alcanzadas, no como regalo sino como acción. Pero en lo vivido ¿acaso no están también los deseos que quedaron por el camino? Lo vivido que nunca fue pero un día nos alumbró y nos ayudó a levantarnos por la mañana. Lo vivido que nunca fue pero que con el paso de los años sigue arañándonos. Las posibilidades sobre las que caminamos están anidadas en lo que somos. Las posibilidades que descuidamos por «lo penoso por cuenta ajena» son un ancla que nos mantiene varados en esa especie de tierra de arenas movedizas que es el reprocharnos por algo que no depende de nosotros sino del otro que, hábilmente logra cargar a nuestras espaldas. Y la paradoja está en que es en la misma vida que la consume, dónde la persona encuentra la pasión para barrer de su alma lo «penoso por cuenta ajena».

Comentarios (0)

* *

*

Para no perderte nada
de la actualidad de Plusesmás

Salud, jubilación, memoria, propuestas de ocio,
concursos... ¡y mucho más!

Suscríbete para recibir nuestras newsletters:

Gratis y sin compromiso