Plusesmas.com

Blog de Eduardo Rodríguez Rovira. Plusesmas.com

Presidente del Consejo Asesor de la Fundación Edad y Vida

PROLONGACIÓN DE LA EDAD DE JUBILACIÓN (III)

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Señalábamos anteriormente que la edad media de jubilación en España está en torno a 62 años, en vez de la convencional de 65 años, pues a partir de los de los 50 años cae la actividad laboral en picado.

La tasa de prejubilaciones sobre el retiro a los 65 años es nada menos que del 42% y la edad mínima de prejubilación es 52 años, que se piensa subir a 58 años. Seguramente con la crisis las cifras reales en estos momentos sean todavía más significativas.

El Consejo de Europa de Lisboa del año 2000 estableció como objetivo alcanzar en este año 2010 una tasa de empleo medio del 70% y del 60% en mujeres. Este objetivo ha fracasado, especialmente en España, debido tanto a las dificultades de entrada de los jóvenes y a la temprana salida de los mayores.

Es importante destacar que cuando una persona mayor de 50 años se encuentra sin trabajo le es muy difícil recuperarlo. Por ello a efectos de empleo, la OECD, la AARP CEOMA (cf. “El empleo más allá de los 50 años”) etc., utilizan el término mayor para los personas de más de 50 años. Según aumenta la edad crece el porcentaje de las personas que trabajan por cuenta propia, de tal forma que la inmensa mayoría que sigue trabajando después de los 65 años no son asalariados. Si son asalariadas, normalmente estas personas son de alta cualificación, y se encuentran en el sector de servicios.

Este dato es muy relevante. Las diferencias de clase social son claves: la esperanza de vida entre los más ricos y los más pobres es de 10 años, debido a su nivel de salud. Es injusto que la prolongación afecte en la práctica a los trabajadores manuales, porque los autónomos y los de mayor nivel social siguen trabajando, si quieren, y si no lo hacen, como señala Navarro, ello significaría que las personas de menos nivel y menor esperanza de vida estarían trabajando más tiempo para sostener las pensiones de los que menos lo necesitan y que van a vivir más.
A la vista de estos datos parece razonable que más que retrasar forzosamente la edad de la jubilación lo que hay que conseguir es retrasar la edad efectiva de retiro para acercarla primero lo más posible a la considerada edad normal de jubilación (65 años) y luego prolongarla más allá, .para lo que hay que crear estímulos.
Espigando entre las medidas ya estudiadas, encontramos:
1.- Eliminación en los Convenios sindicales de las cláusulas de jubilación forzosa a una determinada edad.
2.-Creación de incentivos para que a ambos, empresario y empleado de edad, les interese mantener su empleo. Por ejemplo, reducción progresiva de cuotas de la Seguridad Social a partir de cierta edad o facilitar la reducción de tiempo de trabajo, siempre que compense, o establecimiento de nuevas condiciones de trabajo.
3.- El mínimo de años trabajados para cobrar el 100% de la pensión debe de ser 40 años, sino esta será reducida proporcionalmente, como sucede en Francia.
4.- Para evitar la obsolescencia de conocimientos debe ser obligatoria la formación permanente en la empresa, a su cargo hasta los 50 años y posteriormente a cargo de fondos de la administración, sindicatos y organizaciones empresariales.
5.- Revisión de las causas y condiciones para la autorización de los expedientes de empleo
6.- Si se pone en marcha la jubilación forzosa, será necesario establecer las obvias excepciones, cautelas, y toda clase de modalidades de aplicación

Comentarios (0)

* *

*

Para no perderte nada
de la actualidad de Plusesmás

Salud, jubilación, memoria, propuestas de ocio,
concursos... ¡y mucho más!

Suscríbete para recibir nuestras newsletters:

Gratis y sin compromiso