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Costumbres

La calle, nuestro territorio

martes, 6 de mayo de 2014

La calle, nuestro territorio

En los 50 y 60 todos los niños jugábamos en los límites de nuestra calle, en plena calzada, daba igual ¡el tráfico aún lo permitía!, cosa impensable hoy en día. Los coches eran escasos y si pasaban nos molestaban, éramos los reyes indiscutibles de la calle ¡Menudo fastidio, ya podían ir los coches por otro sitio!

Las niñas quedábamos con las niñas y los niños con los niños y nos repartíamos la calle, cuando llegábamos marcábamos el territorio con una línea de tiza. Intentábamos siempre bajar antes que ellos para coger el ¡mejor sitio! Había conflictos, “que si has pisado la línea”, “que si la pelota ha pasado el límite de tu sitio”, una lucha constante, pero no había peligro ninguno. Los padres vivían tranquilos, y si te tenían que llamar sólo tenían que sacar la cabeza por la ventana “Menganito, a cenar! ahora mismo!” y corrías que te las pelabas.

Las niñas jugábamos a la goma, a la cuerda, a la rayuela... los chicos, solían jugar la fútbol o a las chapas, nosotras preferíamos los bonis y a todos nos gustaban las canicas, ellos para jugar y nosotras para coleccionarlas por su belleza que nos tenía fascinadas.
jugar fuera

[José Molina]

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Comentarios (1)

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Brígido
18 junio 2014 23:30

Cuanto me acuerdo de los años 50 jugando a todas estas cosas, éramos dueños y señores de las calles del pueblo, y al mismo tiempo felices. Nuestra ignorancia
nos hacia felices con nuestros rudimentarios juegos muchos de ellos con artilugios inventados por nosotros. Aquí tengo una confusión, digo que nuestra ignorancia nos hacia felices, pues bien, yo siempre digo y mantengo que la ignorancia es la madre de todos los males. Alguien me puede aclarar esta con fusión, ya que los dos conceptos son validos. Un saludo

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