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Hierro (II), sulfato

El hierro interviene en la síntesis de la hemoglobina, que es la sustancia que transporta el oxígeno en los glóbulos rojos de la sangre. También forma parte de la mioglobina, que es una proteína muscular, y de algunos sistemas enzimáticos.

Grupo

minerales.

¿Qué es?

El sulfato de hierro (II) es una preparación de hierro. El hierro interviene en la síntesis de la hemoglobina, que es la sustancia que transporta el oxígeno en los glóbulos rojos de la sangre. También forma parte de la mioglobina, que es una proteína muscular, y de algunos sistemas enzimáticos.

¿Para qué se utiliza?

Anemia por deficiencia de hierro (hemorragia crónica, anemia microcítica hipocrómica), por incremento en la demanda de hierro (embarazo), por una dieta inadecuada o por malabsorción intestinal de hierro.

¿Cómo se utiliza?

En España existen comercializadas formas de administración orales de sulfato de hierro (II) (comprimidos de liberación controlada y grageas).

La dosis adecuada de sulfato de hierro (II) puede ser diferente para cada paciente. A continuación se indican las dosis más frecuentemente recomendadas. Pero si su médico le ha indicado otra dosis distinta, no la cambie sin consultar con él o con su farmacéutico.

Dosis oral en adultos y adolescentes: 525 mg (1 comprimido de liberación retardada al día ó 256.3 mg (1 gragea) cada 12 ó cada 24 horas, dependiendo de la gravedad de la anemia.

Las presentaciones de sulfato de hierro (II) no se consideran adecuadas para los niños. Consulte con el pediatra la forma farmacéutica y la dosis necesaria en estos casos.

El sulfato de hierro debe administrarse, preferentemente, con el estómago vacío (1 hora antes o 2 horas después de las comidas). Si presenta molestias de estómago, puede tomarse junto con las comidas.

¿Qué precauciones deben tenerse?

Es importante respetar el horario pautado. Si se le olvida tomar una dosis, tómela tan pronto como sea posible y vuelva a la pauta habitual. Pero si falta poco tiempo para la próxima dosis no la duplique y continúe tomando el medicamento como se le había indicado.
El sulfato de hierro (II) debe administrarse con especial precaución en caso de padecer alguna de las siguientes enfermedades: inflamación del intestino, colitis ulcerosa, diverticulitis, pancreatitis o úlcera de estómago.
La absorción de hierro aumenta cuando se administra con el estómago vacío y con la administración simultánea de ácido ascórbico (vitamina C), aunque también aumenta la aparición de efectos adversos gastrointestinales. Si se presentan molestias de estómago se recomienda administrar el sulfato de hierro (II) junto con alimentos o comenzar con dosis bajas.
Este medicamento puede colorear las heces de color negro, aunque este hecho no presenta trascendencia clínica.
Algunos ancianos pueden necesitar dosis más altas de hierro, ya que la absorción intestinal de hierro en estos pacientes puede ser menor.
Si los síntomas no mejoran o empeoran avise a su médico

¿Cuándo no debe utilizarse?

En caso de alergia al sulfato de hierro. Si experimenta algún tipo de reacción alérgica deje de tomar el medicamento y avise a su médico o farmacéutico inmediatamente.
En pacientes con niveles elevados de hierro en sangre (hemocromatosis, hemosiderosis) o con anemia no ferropénica (no causada por un déficit de hierro).

¿Puede afectar a otros medicamentos?

Algunos medicamentos que interaccionan con el sulfato de hierro son: antiácidos (almagato, algedrato), hormonas tiroideas (levotiroxina), levodopa, carbidopa, metildopa, penicilamina, quinolonas (ciprofloxacino, levofloxacino, norfloxacino) y tetraciclinas (tetraciclina, doxiciclina, minociclina). Se recomienda espaciar la administración del sulfato de hierro con estos medicamentos, al menos 2 horas.
Informe a su médico o farmacéutico de cualquier otro medicamento que esté tomando.

¿Qué problemas pueden producirse con su empleo?

El sulfato de hierro puede alterar los resultados de algunos análisis de sangre, por lo que si le van a realizar algún análisis avise que está recibiendo este medicamento.
Los efectos adversos del sulfato de hierro son, en general, leves y transitorios. Los más frecuentes son: irritación gastrointestinal, dolor abdominal, acidez y dolor de estómago, náuseas, vómitos, diarrea y estreñimiento.
El sulfato de hierro también puede producir otros efectos. Consulte a su médico si advierte algo anormal.

¿Puede utilizarse durante el embarazo o la lactancia?

La mujer embarazada debe recibir cantidades suficientes de hierro en la dieta o mediante suplementación, sobre todo durante el segundo y tercer trimestre de embarazo, ya que las necesidades de hierro aumentan durante el embarazo. Por ello, se acepta el uso de este medicamento durante el embarazo.
El sulfato de hierro pasa a la leche materna pero no se han detectado problemas en los lactantes. Consulte con su médico si necesita continuar el tratamiento durante la lactancia.

¿Necesita receta médica?

Sí.

¿Cómo se conserva?

Mantener el medicamento en un lugar fresco, sin humedad, lejos de fuentes de calor y luz directa.
No dejar al alcance de los niños.

Nombres Comerciales

Fero gradumet, Tardyferon.

Artículo facilitado por:
Clínica Universidad de Navarra

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