Plusesmas.com

Medios diagnósticos en Medicina Nuclear

Los procedimientos de Medicina Nuclear tienen como objeto obtener información diagnóstica, por medio de la observación y registro de la distribución en el organismo de trazadores específicos administrados al paciente y detectados mediante equipos especiales. Algunos de estos radiofármacos, aplicados en dosis altas, son utilizados con fines terapéuticos para determinadas patologías.

Los procedimientos de Medicina Nuclear tienen como objeto obtener información diagnóstica, por medio de la observación y registro de la distribución en el organismo de trazadores específicos administrados al paciente y detectados mediante equipos especiales. Algunos de estos radiofármacos, aplicados en dosis altas, son utilizados con fines terapéuticos para determinadas patologías. Los procedimientos diagnósticos en Medicina Nuclear son poco invasivos y generalmente bien tolerados, debido a que los contrastes carecen de efectos farmacológicos y que desde el punto de vista de protección radiológica los riesgos derivados de su aplicación son prácticamente despreciables. Las exploraciones de Medicina Nuclear por lo general no requieren una preparación especial, salvo un período de ayunas estándar de entre 4 y 6 horas. No obstante algunos procedimientos, como determinados estudios de estrés cerebral o cardíaco, las gammagrafías, rastreos con yodo o pruebas especiales como el diagnóstico gammagráfico de la hipertensión vasculo-renal, pueden requerir una preparación específica de tipo farmacológico, en cuyo caso el personal responsable del Servicio de Medicina Nuclear se encarga de informar debidamente al paciente la pauta a seguir. Las exploraciones diagnósticas del Servicio de Medicina Nuclear se dividen en 4 grandes áreas:
➤ Gammagrafía (estática y/o dinámica)
➤ Tomografía de fotón único (SPECT)
➤ Densitometrías
➤ Tomografía por emisión de positrones (PET).

Los procedimientos terapeúticos, cuyo objetivo es la radiación de órganos en determinadas patologías como el hipertiroidismo o el cáncer de tiroides, se engloban en el área de la Radioterapia metabólica. La Gammagrafía es un término con el que se describen aquellas exploraciones morfo-funcionales, de carácter estático y/o dinámico, en las que se utilizan trazadores marcados con isótopos convencionales. Estas exploraciones se aplican en el estudio de una gran variedad de sistemas, como el osteoarticular, genitourinario, digestivo, cardiovascular, respiratorio, endocrino y cerebral. En el área oncológica las indicaciones de las gammagrafías son muy extensas y dentro de la patología benigna abarcan un gran número de procesos, de tipo reumático, infeccioso, vascular, degenerativo, o la valoración funcional de determinados órganos como el riñón, corazón, pulmón, hígado y aparato digestivo. Entre la patología benigna más estudiada se encuentra la necrosis ósea, procesos articulares agudos o crónicos, las fracturas por sobrecarga, los procesos dolorosos de columna vertebral, las infecciones agudas o crónicas, la valoración funcional del nódulo tiroideo y paratiroideo, la función ventricular en pacientes con miocardiopatías, la embolia pulmonar, la valoración pulmonar preoperatoria, el estudio funcional del vaciamiento gástrico y del reflujo gastroesofágico, la detección de hemorragias digestivas bajas, el diagnóstico y extensión de la enfermedad proliferativa intestinal, la valoración postoperatoria y evolutiva del trasplante renal, el diagnóstico de la hipertensión vasculorrenal, de la pielonefritis y en el campo de los marcajes de células sanguíneas la determinación de la masa eritrocitaria y de la vida media y secuestro plaquetario.

Los estudios gammagráficos mediante la tomografía SPECT ofrecen una información más precisa de órganos y estructuras anatómicas más complejas o de más difícil diagnóstico para la gammagráfica convencional, como el corazón, la columna vertebral, la pelvis y sobre todo los estudios de cerebro. Las principales indicaciones de la técnica SPECT son el diagnóstico de las demencias, la epilepsia y los trastornos vasculares cerebrales, la isquemia coronaria, la viabilidad miocárdica y los hemangiomas hepáticos.

La PET es otra técnica de Medicina Nuclear que a diferencia de las anteriores utiliza trazadores marcados con isótopos emisores de positrones elaborados en la Unidad de Radiofarmacia PET del propio Servicio de Medicina Nuclear. Las indicaciones de la PET abarcan tres grandes áreas, Oncología, Neurología y la Cardiología, además de otras indicaciones concretas en el estudio metabólico de órganos como el hígado o procesos infecciosos de difícil diagnóstico. En Oncología la PET se aplica en el diagnóstico de malignidad de tumores difícilmente accesibles por medio de las técnicas convencionales, como el nódulo pulmonar, páncreas, cerebro o de difícil diagnóstico como determinados casos de cáncer de mama, la búsqueda de primarios desconocidos o de segundos primarios. En la estadificación de la extensión tumoral la PET abarca una enorme variedad de procesos malignos, como el cáncer de pulmón, de mama, linfomas, melanoma, cáncer de esófago, colo-rectal, cabeza y cuello y tumores ginecológicos, como el ovario, endometrio y útero. Otras indicaciónes de la PET son el diagnóstico de la recurrencia o recidiva tumoral, en pacientes con sospecha clínica y/o analítica y la valoración precoz de la respuesta al tratamiento quimioterápico. En Neurología la PET aporta una información muy útil en el diagnóstico precoz de la enfermedad de Alzheimer y profundiza aún más allá en el diagnóstico diferencial de las demencias. Es una técnica complementaria importante en la valoración pre-quirúrgica de las epilepsias, ofrece criterios diagnósticos muy fiables para diferenciar la enfermedad de Parkinson del parkinsonismo y aporta una información fundamental en el diagnóstico de la recurrencia de los tumores cerebrales tratados, así como en la malignización de aquellos de bajo grado. En el campo de la cardiología la PET está indicada en el estudio de la viabilidad miocárdica en aquellos pacientes con enfermedad coronaria y disfunción ventricular severa.

La Densitometría es una prueba diagnóstica que mide el grado de mineralización del hueso y que se aplica tanto en el diagnóstico precoz de la osteoporosis como en el control de su evolución y valoración terapeútica. Los equipos de densitometría de última generación permiten estudiar además la distribución corporal total y determinar el componente graso y magro, parámetros muy útiles en el estudio de los pacientes con obesidad. Se denomina Radioterapia metabólica a la aplicación con fines terapéuticos de isótopos radioactivos en dosis altas,. Para realizar esta actividad los Servicios de Medicina Nuclear disponen de habitaciones especialmente acondicionadas en la zona de hospitalización. Las principales indicaciones de este tipo de tratamientos en el hipertiroidismo son aquellos pacientes rebeldes al tratamiento farmacológico, o recidivantes y con riesgo quirúrgico, así como la ablación de restos tumorales y de las metástasis en pacientes con carcinomas diferenciados de tiroides.

Artículo facilitado por:
Clínica Universidad de Navarra

Comentarios (0)

* *

*

Para no perderte nada
de la actualidad de Plusesmás

Salud, jubilación, memoria, propuestas de ocio,
concursos... ¡y mucho más!

Suscríbete para recibir nuestras newsletters:

Gratis y sin compromiso