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¿Qué hay que hacer con los secretos de la familia?

¿Qué hay que hacer con los secretos de la familia?

«Venga, abuela, cuéntanos cosas de cuando tú eras pequeña», nos pide una vocecilla que, a veces, no es más que el eco de nuestros propios deseos de revivir la propia historia: volver a encontrarnos con el niño que fuimos para tomar mejor de la mano al que nos pregunta y ayudarle a construir su futuro. Recibir y transmitir: son las palabras que enlazan a las sucesivas generaciones.

Una tía abuela madre soltera, un padre que no es el biológico, un accidente de caza para justificar una muerte en extrañas circunstancias, una disputa que acabó en pelea violenta... A lo largo del tiempo, la historia de algunas familias acaba incluyendo episodios dolorosos o trágicos alrededor de los cuales se construye un muro de silencio para mantenerlos en secreto. Pero el acontecimiento no desaparece por ello de la memoria familiar: se transmite, pero como un vacío que las generaciones siguientes tratan desesperadamente de llenar.

Los secretos familiares han sido objeto de muchos estudios de psiquiatría y psicoanálisis, porque pueden estar en el origen de traumas difíciles de explicar, enfermedades o accidentes que se repiten de generación en generación. El ciclo puede interrumpirse si se encuentra la causa de ese sufrimiento y se habla de ella. Cuando se levanta el secreto familiar, se produce una liberación. Pero hay que ser muy cuidadoso con la forma en que se hace.

El siguiente es un ejemplo de revelación con resultado feliz: una señora gravemente enferma empezó a «poner orden en sus recuerdos» y decidió contarle al cuarto de sus hijos que era fruto de una relación extraconyugal y que su verdadero padre había muerto hacía ya mucho tiempo. La señora eligió un restaurante tranquilo para hacer la confesión durante una comida distendida y agradable. Lejos de derrumbarse, como ella suponía, su hijo le dio las gracias: por fin podía entender la causa de la enfermedad que sufría y que le impedía tener hijos. Al desvelar su secreto, la madre quitó un gran peso de encima a su hijo.

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