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INCONTINENCIA

Cirugía de la incontinencia urinaria

Cirugía de la incontinencia urinaria

La incontinencia urinaria es cualquier pérdida involuntaria de orina, situación que deteriora significativamente la calidad de vida de los pacientes, limita su autonomía y reduce su autoestima.

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¿Qué es?

La incontinencia urinaria es cualquier  pérdida involuntaria de orina, situación que deteriora significativamente la calidad de vida de los pacientes, limita su autonomía y reduce su autoestima. Se calcula que el 50% de las mujeres padece esta incontinencia en algún momento de su vida y el 10% sufre pérdidas significativas de orina. Por otro lado, alrededor del 70% de las personas que padece este problema no consulta con un especialista y algunas tardan más de cuatro años en acudir al médico. La incontinencia de orina es altamente prevalente en la población adulta y de dos a cuatro veces más común en mujeres que en hombres. La incidencia  aumenta casi linealmente con la edad hasta ser considerada como uno de los síndromes geriátricos, tanto por su elevada prevalencia en mayores de 65 años como por el impacto negativo que ocasiona en el anciano que la sufre. Existen tres tipos principales de incontinencia urinaria:

La incontinencia de esfuerzo consiste en la pérdida involuntaria de orina que coincide con actividad física, tos, estornudo o risa. Se debe a una debilidad del esfínter o de los músculos del suelo pelviano. Supone una cuarta parte de los casos.

La incontinencia de urgencia. Es una pérdida involuntaria de orina asociada a un irrefrenable deseo de orinar, que llamamos urgencia, causado por una contracción involuntaria del músculo de la vejiga. Representa un 20% de los casos.

Por último, la incontinencia mixta es aquella pérdida involuntaria de orina en la que se asocian síntomas de incontinencia de esfuerzo y de urgencia. Es el tipo más frecuente y supone alrededor del 30%-40% de los casos. Su diagnóstico requiere una correcta historia clínica y exploración física, junto con algunas exploraciones complementarias. El primer escalón terapéutico lo constituyen las medidas higiénico-dietéticas, las técnicas de modificación  de la conducta y la rehabilitación muscular del suelo pelviano. Hay también un tratamiento farmacológico  específico para cada tipo de incontinencia urinaria.

¿Cómo es la intervención?

Por último, la cirugía está reservada para las pacientes en las que han fracaso  los tratamientos conservadores o para la incontinencia urinaria severa. Existen  en torno a 200 procedimientos quirúrgicos diferentes, algunos mínimamente invasivos. Por su eficacia en cerca del 90% de los casos, destaca el procedimiento que consiste en colocar una malla sintética por debajo de la uretra, que se inserta a través de una pequeña incisión vaginal. Se trata de una cinta, habitualmente de polipropileno -material muy bien tolerado por el organismo-, que se coloca  debajo de la uretra sin tensión. Al ser porosa, se queda fija y acaba integrándose en el organismo. Se ha convertido en el procedimiento más popular en el tratamiento de la incontinencia de orina. La operación dura unos 25 minutos y se realiza habitualmente bajo anestesia epidural, pudiendo incluso realizarse bajo anestesia local. La red sintética se introduce a través de una pequeña incisión practicada en el interior de la vagina. Se trata de una intervención sencilla y muy poco invasiva, lo que facilita la rápida recuperación de la paciente en su propia casa. La incontinencia cesa en cuanto se coloca la malla, si bien se recomienda evitar grandes esfuerzos durante el primer mes posterior a la intervención.

Artículo facilitado por:
Clínica Universidad de Navarra

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