Los pulmones están recubiertos por una membrana húmeda, de dos capas, denominada pleura. Esta membrana permite que los pulmones se muevan cómodamente en la caja torácica cuando la persona respira.
Las infecciones virales son la causa más común de pleuresía, no obstante, también puede ser originada por la neumonía, la tuberculosis, el cáncer, las lesiones en el pecho y otros trastornos pulmonares. Para tratar la pleuresía, es necesario tratar la enfermedad subyacente.