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'¡Vente a Alemania, Pepe!'

'¡Vente a Alemania, Pepe!'

“Peralejos, un tranquilo pueblo del Alto Aragón, es un lugar donde nunca pasa nada. Un día regresa al pueblo para pasar las vacaciones Angelino (José Sacristán), un emigrante que conduce un magnífico Mercedes y cuenta maravillas sobre Alemania y sus mujeres. Pepe (Alfredo Landa), fascinado por las historias de su amigo, decide emigrar también, pero su sueño empieza a las cinco de la mañana, limpiando cristales, y concluye a las doce de la noche pegando carteles”. Esta sinopsis del argumento de “¡Vente a Alemania, Pepe!” que puede leerse en Filmaffinity resume muy bien la historia que se cuenta en esta comedia de Pedro Lazaga que se estrenó el 14 de enero de 1971.

Por lo que parece, ese año por fin empezó a interesarle al cine el tema de la emigración. Y eso que la cuestión era demasiado dramática como para haber sido olvidada, y merecía, por lo menos, un poco de atención, teniendo cuenta que, según datos oficiales de Instituto Español de Emigración, entre 1959 y 1973 emigraron solo al continente europeo un millón de personas (1.066.440), el 71% del total de españoles que lo habían hecho fuera de nuestras fronteras.

En fin, algo era algo el que se estrenara “¡Vente a Alemania, Pepe!” y, poco más tarde, en abril del mismo año, “Españolas en París”, el filme de Roberto Bodegas que narraba con cierto tono crítico el problema de la emigración femenina, que desgraciadamente había sido aún más ignorado.

En el caso de la película protagonizada por Alfredo Landa, cuya popularidad empezó a crecer como la espuma, mucho de crítica no es que tuviera, pero sí contaba con cierta amargura, aunque en tono de comedia, la poco gratificante aventura alemana del ingenuo Pepe que, como tantos españoles en aquellos años, soñaban con descubrir el paraíso y algunos incluso se encontraron con el infierno. Pero era lo que había, así que, como bien pretendía la propia película, a lo mejor era hasta conveniente ponerle al tema unas dosis de humor, que nunca estaba de más.

¡Y vaya si lo logró! Vista con la mentalidad de entonces, el filme fue un auténtico éxito y consiguió que los espectadores que acudieron a verlo se desternillaran a pierna suelta, lo que, a día de hoy, no sé muy bien como tomármelo. Quedémonos, sin más, con las siempre agradecidas risas que logró arrancar a muchos, con el impecable ejercicio de vis cómica de Alfredo Landa y con la absoluta actualidad que ha adquirido en tiempos como que los que vivimos, en los que lo de la emigración a Alemania, a Francia o a Reino Unido vuelve a estar vigente y, hoy como ayer, maldita la gracia que tiene.

 

[José Molina]

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