Mi madre se ha roto la cadera y ya no puede vivir sola. ¿Qué podemos hacer?

Mi madre se ha roto la cadera y ya no puede vivir sola. ¿Qué podemos hacer?

Lamentablemente es una situación que pasa más de lo que todos querríamos. La persona mayor está bien, es totalmente autónoma, pero de pronto una caída, un golpe, una bajada de tensión… cambian por completo la situación. Son incidentes que no tienen por qué ser muy graves, pero hacen aflorar la necesidad de prestar una atención más continuada a la persona mayor que lo sufre.

Si la situación inicial supone unos días de hospitalización, la vuelta a casa puede convertirse en una situación muy complicada, ya que tras un periodo de ingreso los cuidados que necesita la persona mayor se incrementan. Probablemente la autonomía que la persona mayor tenía antes del ingreso ya no es la misma, y ahora es necesaria la ayuda externa para realizar determinadas actividades cotidianas que antes se desarrollaban sin más complicaciones.

Los patrones culturales tradicionales hacen que en España sea muy habitual que la atención que necesita la persona mayor dependiente recaiga en la familia, especialmente en la mujer, según se indica en los últimos estudios realizados por la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Sin embargo, poco a poco este patrón va cambiando, ya que el rol de la mujer dentro del seno familiar se ha ido transformando a raíz de su entrada en el mundo laboral y cada vez son menos las mujeres que se quedan en casa cuidando del hogar y la familia. Además, el coste de la vida ha ido aumentando de tal modo que es muy complicado que una familia pueda vivir con un único sueldo.

En este contexto, cuando una persona mayor entra en situación de dependencia lo que hacen muchas familias es buscar ayuda externa para determinadas horas del día. Ahora bien, si la situación no mejora y se hace necesaria cada vez más ayuda lo mejor es plantearse el ingreso en una residencia de mayores.

Las residencias son centros altamente profesionalizados que, además de prestar una atención óptima y totalmente adaptada a las necesidades de cada persona mayor, ofrecen una amplia variedad de servicios a los residentes: desde atención médica hasta supervisión y control de la medicación, alimentación adecuada para cada caso, compañía o actividades de estimulación física, mental y cognitiva, entre otros.

El problema es que a veces encontrar la residencia de mayores adecuada no es fácil. Aunque existen residencias geriátricas con plazas públicas, acceder a ellas es complicado puesto que es necesario tener asignado un Grado de dependencia II o III, tener aprobado el PIA (Plan Individual de Atención, donde se indican las ayudas asignadas) y que haya plaza disponible en la residencia elegida. En caso contrario, se debe entrar en listas de espera, que suele ser más largas de lo que nos gustaría.

Por ello muchas veces es necesario optar por una residencia de mayores privada, cuyo coste puede alcanzar fácilmente los 2.000 euros al mes, en función de su ubicación, instalaciones y servicios ofrecidos.

Para afrontar el coste de este tipo de residencias existen varias opciones, entre ellas el programa Pensium, que facilita el pago de una plaza en una residencia privada con el anticipo del alquiler de la persona mayor, sin tener que aportar dinero.

¿Cómo funciona Pensium?

El programa Pensium tiene como objetivo ayudar a las familias a afrontar el coste de la residencia de mayores a través del alquiler de la vivienda que queda vacía tras el traslado de la persona mayor al centro residencial.

A través de Pensium la familia recibe periódicamente el importe necesario para pagar la cuota mensual de la residencia, que puede ser de hasta el doble del alquiler. Las aportaciones se empiezan a efectuar en el momento de la firma, esté o no la vivienda alquilada. Cuando la familia ya no necesita más aportaciones (por ejemplo, porque se accede a una plaza pública), Pensium sigue cobrando el alquiler hasta recuperar el importe anticipado hasta el momento.

Una de las grandes ventajas de esta opción de financiación es que la vivienda siempre es propiedad de la familia, es decir, Pensium nunca se queda con ella. Además, es una opción totalmente compatible con la obtención de cualquier ayuda o prestación pública.

Sin duda se trata de una alternativa innovadora que nada tiene que ver con las populares rentas vitalicias o hipotecas inversas.

Haz clic aquí para conocer más información.

Un contenido de Plusesmas para Pensium

Comentarios (1)

Rafa
11 mayo 2022 00:51
Me gustaría saber,si hacen cursos de cocina en Madrid para mayores de 60 años

Página: 1 / 1 (1 Elementos)