REMEDIOS CASEROS

Trucos de la abuela para un baño sin humedad


Publicado por Patricia Fernández, periodista
Creado: 27 de octubre de 2017 13:25 | Modificado: 12 de febrero de 2026 17:46


Trucos de la abuela para un baño sin humedad

La humedad en el baño es una de esas batallas domésticas que parecen no acabar nunca. Limpias hoy, y mañana vuelven las gotitas en los azulejos, el espejo empañado, ese olor a cerrado y, en el peor de los casos, manchas oscuras en juntas y techo. Si además el baño no tiene ventana, la cosa se complica todavía más. Pero tranquilo, porque hay soluciones sencillas, baratas y efectivas. Aquí te damos algunos trucos de la abuela para reducir la humedad, prevenir hongos y mantener el baño más sano, limpio y agradable.

Trucos caseros para eliminar la humedad del baño

1. El truco del cuenco con sal gorda

Cuando el exceso de humedad se instala en el baño, aparece todo lo que no queremos: hongos, malos olores y suciedad persistente. Por eso este truco de la abuela sigue funcionando desde hace décadas.

Cómo evitar la humedad en el baño

Coloca un cuenco de madera (o cerámica) con sal gorda en su interior, en una zona seca pero cercana a la ducha o bañera. La sal actúa como absorbente natural: capta parte de la humedad ambiental y ayuda a equilibrar el ambiente.

  • Queda bonito como adorno.
  • No necesita electricidad.
  • Es económico y fácil de mantener.
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Cambia la sal cada 2 - 3 semanas (o antes si se apelmaza). Este es uno de esos trucos caseros que sorprenden por lo bien que funcionan con algo tan básico.

Por qué se acumula tanta humedad en el baño

Antes de aplicar más trucos de la abuela, conviene entender la raíz del problema. En el baño se juntan varios factores:

  1. Vapor constante por duchas calientes.
  2. Poca ventilación, especialmente en baños sin ventana.
  3. Superficies frías donde el vapor condensa (espejos, azulejos, techo).
  4. Textiles húmedos (toallas, alfombrillas).

Si no se rompe este ciclo, la humedad se queda en paredes y juntas, y ahí empiezan los hongos.

2. Ventilar, aunque sea "a ratos"

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Puede sonar básico, pero es uno de los trucos caseros más infravalorados. Si tienes ventana, ábrela al menos 10 - 15 minutos tras la ducha. Si no la tienes, deja la puerta abierta y crea corriente con otra estancia.

Consejo práctico:

  • Dúchate con la puerta entreabierta (si es posible) para que no se concentre todo el vapor.
  • Si tienes extractor, enciéndelo antes de ducharte y déjalo 15 minutos después.

La clave no es "ventilar mucho una vez", sino ventilar poco todos los días.

3. La raqueta limpiacristales en paredes y mampara

Otro clásico de trucos de la abuela adaptado al baño moderno: pasar una raqueta de limpieza por mampara, azulejos y zona de ducha al terminar.

Tarda menos de un minuto y evita:

  • Que el agua quede estancada.
  • Que aparezcan marcas de cal.
  • Que la humedad se quede en superficies durante horas.
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Si no tienes raqueta, sirve una bayeta de microfibra seca. Lo importante es retirar agua visible para que haya menos evaporación posterior.

4. Bicarbonato para rincones conflictivos

El bicarbonato es un básico entre los trucos caseros para combatir humedad y olores. No "seca el aire" como tal, pero ayuda mucho en puntos críticos.

Cómo usarlo:

  • Coloca un pequeño recipiente con bicarbonato cerca del inodoro o detrás del lavabo.
  • Cámbialo cada 3 - 4 semanas.
  • En juntas con olor a humedad, haz una pasta con bicarbonato + agua, aplica, deja actuar 15 minutos y retira.

Resultado: ambiente más neutro y menos olor a cerrado.

5. No dejes toallas húmedas dentro del baño

Parece obvio, pero muchas veces ahí está el fallo. Una toalla mojada colgada en un baño sin ventilación es un "humidificador" gratis... y continuo.

Aplicación práctica:

  • Saca las toallas a un tendedero ventilado.
  • Si no puedes, al menos sepáralas bien para que se aireen.
  • Cambia alfombrillas con frecuencia.

Entre todos los trucos de la abuela, este es de los más eficaces y no cuesta nada.

6. Limpieza preventiva de juntas con vinagre

La humedad no siempre se nota al principio. Primero aparece un leve oscurecimiento de juntas, luego moho visible. Para evitar llegar ahí:

  • Mezcla vinagre blanco y agua a partes iguales.
  • Pulveriza en juntas de ducha y esquinas 1 - 2 veces por semana.
  • Deja actuar 10 minutos y seca.

Este mantenimiento es uno de los trucos caseros más útiles para cortar el problema antes de que se instale.

7. Plantas que ayudan

Algunas plantas toleran bien la humedad del baño y aportan equilibrio visual y ambiental. No son deshumidificadores "milagro", pero sí ayudan a regular ligeramente y a mejorar la sensación de frescor.

Opciones habituales:

  • Poto
  • Helecho
  • Espatifilo

Ponlas en zonas con luz indirecta. Si el baño no tiene luz natural, mejor no forzar: en ese caso funcionan mejor los recipientes con sal o bicarbonato.

8. Duchas más cortas y menos vapor extremo

No hace falta renunciar a una ducha agradable, pero sí evitar crear una "sauna" diaria si tu baño tiene mucha condensación.

Pequeños cambios:

  • Baja un poco la temperatura del agua.
  • Reduce unos minutos el tiempo de ducha.
  • Cierra la tapa del inodoro antes de ducharte (evita condensación adicional en su superficie y alrededores).

Son ajustes sencillos que, sumados, reducen mucho la humedad ambiental.

9. Deshumidificador portátil en baños sin ventana

Si tu baño interior tiene humedad constante, combinar trucos de la abuela con una ayuda técnica puede ser ideal. Un mini deshumidificador eléctrico o de sales recargables puede marcar diferencia real.

Úsalo como complemento, no como sustituto de ventilación y secado de superficies.

Errores comunes que empeoran la humedad en el baño

Para que tus trucos caseros funcionen de verdad, evita estos fallos:

  1. Limpiar hongos visibles, pero no secar después.
  2. Cerrar el baño justo tras la ducha sin ventilar.
  3. Guardar ropa sucia o cestos húmedos dentro.
  4. No revisar fugas pequeñas en grifos o cisterna.
  5. Usar pinturas no antihumedad en techos problemáticos.

La humedad siempre vuelve si la fuente no se controla.

¿Cuándo preocuparse de verdad de la humedad del baño?

Si pese a todo sigues viendo manchas negras recurrentes, olor fuerte a moho o pintura que se levanta, puede haber un problema estructural (filtración, mala extracción, condensación severa). En ese caso conviene revisar estado de juntas y siliconas, funcionamiento del extractor, posibles fugas ocultas, y aislamiento de paredes frías.

Los trucos caseros ayudan muchísimo, pero cuando hay daño estructural, toca combinar hábitos y reparación técnica.

Mantener el baño sin humedad no es imposible, ni siquiera en baños sin ventana. Con medidas sencillas, constancia y buenos trucos de la abuela, puedes reducir condensación, evitar hongos y mejorar el olor del ambiente. El remedio del cuenco con sal gorda es un gran punto de partida: decorativo, natural y efectivo. Si lo acompañas de ventilación diaria, secado rápido tras la ducha y limpieza preventiva de juntas, notarás el cambio en pocos días.

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Comentarios (1)

celta
24 enero 2019 12:10
me gustan estos consejos y me ayudan

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