Beagle Harrier

Beagle Harrier

A pesar de que no ha nacido para ser un perro de compañía, el Beagle Harrier es un animal muy dulce y afectuoso con sus dueños y puede adaptarse perfectamente a vivir en un piso.

El Beagle Harrier es un perro distinguido y equilibrado que ha heredado el entusiasmo por la caza del Beagle y el olfato sensible y la inteligencia del Harrier.
Estamos hablando de un perro puramente cazador y acostumbrado a vivir en jauría, aunque su determinación y calma le llevan a ser capaz de desenvolverse con normalidad en un ambiente casero. De todas formas, se recomienda alternar la vida y los paseos urbanos con escapadas campestres que le permitan rastear y correr por el campo, donde realmente se sentirá realizado.

El Beagle Harrier es un perro ligero, armonioso de miembros fuertes y musculosos. Sus orejas son cortas, planas y redondeadas en forma de “v” que le cuelgan con gracia a ambos lados de la cabeza. Su pelaje adquiere tonalidades tricolor (leonado con manto negro y blanco) y es bastante grueso y no demasiado corto. También pueden presentarse ejemplares tricolor gris o gris blanco heredados del Harrier.

Origen:

La raza Beagle Harrier fue creada específicamente para la caza de la liebre. Lo que se pretendía obtener era un perro más rápido que el Beagle y más pequeño y hábil que el Harrier. Se tardó en conseguir el objetivo incial, pero finalmente, el barón francés Gérard Grandin de l´Eprevier logró consolidar las características que tanto había buscado.

Tamaño:

Altura a la cruz: de 45 a 50 cm.

Peso:

Alrededor de 20 kg.

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