Braco Italiano

Braco Italiano

A modo de presentación, no sobra decir que el Braco italiano está considerado el perro de caza más antiguo de Europa.

La raza fue utilizada en el desarrollo del Pointer Francés, así como del Spinone, y se considera el origen de la creación de Bracos. Su mirada tranquila y esas largas orejas que cuelgan de forma graciosa le confieren un aspecto tranquilo que logra enmascarar su habitual vivacidad.

El Braco italiano es capaz de adaptarse a todos los géneros de caza, pero su especialidad a lo largo de la historia siempre ha sido la perdiz y el faisán. Incansable en el seguimiento de las piezas, estos perros no dan ni un segundo de respiro al animal acosado, que normalmente acaba siendo cazado presa del cansancio.

El comportamiento de este Braco es excelente. Perro serio, de carácter incluso reflexivo, posee un desarrollado sentido de la fidelidad con su amo, de quien reclamará constante atención.

Resulta el Braco italiano una raza muy dócil, obediente e inteligente como pocas, cualidades estas que facilitan muchísimo el entrenamiento. Además, su carácter tranquilo lo hacen perfecto para la vida en familia, puesto que es bueno con los niños y amistoso con otros perros.

Origen:

El Braco italiano es una de las razas de muestra más antiguas. Existen escritos que datan del siglo IV A.C. en los que se describe de una forma detallada esta raza. Su origen, según se cree, proviene del cruce de mastines de Asiria con perros de rastreo egipcios, que aportaron ligereza y velocidad.

Tamaño:

Entre 55 y 67 cm.

Peso:

Entre 25 y 40 kg (según altura).

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