Rosa María Sardà, la estrella más brillante

Rosa María Sardà, la estrella más brillante

El 11 junio de 2020 murió Rosa María Sardà a los 78 años a consecuencia de un cáncer que llevaba arrastrando desde hace unos años. Como ella misma dijo en una de sus últimas entrevistas, no se trataba de una "lucha" contra el cáncer, porque el bicho siempre tiene las de ganar. Un comentario que abrió un interesante debate en redes sociales sobre la conveniencia de no cargar al enfermo de cáncer con el peso añadido y la responsabilidad de tener que librar una batalla.

Una artista por los cuatro costados

Esta mujer que destacó siempre por su coherencia vital y por no tener pelos en la lengua para reflejar su punto de vista, parecía no tenerle miedo a nada ni a nadie. Destaca su valentía, pero la conocemos sobre todo por su talento artístico que nos regalaba como actriz de cine, teatro y televisión, como directora, como presentadora, como maestra de ceremonias y también como escritora. Sus apariciones no dejaban indiferente a nadie porque tenía algo magnético.

Rosa María Sardà nació en Barcelona en 1941 en una familia humilde de cinco hijos que perdieron a su madre muy pronto. Fue Rosa María la que pasó a ejercer el papel de cuidadora de todos sus hermanos, Santi, Fede, Joan y el mediático Xavier Sardà. La familia aumentó tras su matrimonio con Josep María Mainat, integrante del grupo cómico La Trinca, con el que tuvo a su hijo Pol Mainat, también actor.

Su vena artística se remonta a sus abuelos y a su tíos, cómicos de aquellos que no lo tuvieron nada fácil en la posguerra. Tal vez por eso Rosa María puso todo su empeño en dignificar la profesión. Y lo consiguió, desde luego que sí, porque si en algo hay acuerdo en esta vida es en que Rosa María Sardà es una de las más grandes artistas, con un talento y una profesionalidad fuera de lo común.

Su personalidad arrolladora y auténtica la hizo ganarse el cariño de todos, compañeros y público. Ganó muchos premios en su carrera y alguno de ellos hasta lo devolvió por mantener su coherencia ideológica. Rosa María nos ha hecho emocionarnos con sus actuaciones, nos ha hecho reflexionar y nos ha hecho llorar. Pero sobre todo nos ha hecho reír, que es uno de los regalos más grandes que alguien nos puede hacer.

Categorías

Relacionados

Comentarios