AFECTA A LA PAREJA

Disputas de pareja causadas por las suegras

Disputas de pareja causadas por las suegras

Las relaciones entre suegra y nuera no son siempre fáciles. En ellas se mezclan sentimientos encontrados vividos de forma intensa y que, además, giran siempre alrededor de un único personaje, el hijo-marido, que debe actuar como mediador entre ambas.

En «La postmodernización de la familia española», un estudio realizado hace unos años por el profesor Gerardo Meil, de la Facultad de Sociología de la Universidad Autónoma de Madrid, entre familias jóvenes de la zona metropolitana de Madrid, se ponía de manifiesto que las relaciones con la familia política son la causa más frecuente de conflicto entre las parejas jóvenes españolas. La mitad de los encuestados afirmaba tener discusionesen este sentido de vez en cuando, mientras que un 4% confesaba tenerlas de forma continua.

En cualquier caso, en opinión de Alicia Moreno, cuando una familia política plantea problemas en un matrimonio, en la mayoría de los casos se debe a que los cónyuges no han llegado a un acuerdo sobre los límites en que deben desarrollarse las relaciones con la parentela. «Hay un espacio que debe ser exclusivo de la parejay sus miembros deben decidir cómo de grande quieren que sea», sostiene la psicoterapeuta. «Cuando nace un nieto –añade–, es normal que los abuelos interfieran más y suelen hacerse más evidentes los problemas, que es muy posible que vengan de mucho más atrás debido a que la pareja no ha sabido negociar los límites del entrometimiento de sus respectivas familias».

En el caso de las relaciones entre suegra y nuera, el papel del hijo-marido es determinante. A él corresponde, en primer lugar, poner los límites y mediar entre ambas para que las relaciones de éstas sean óptimas. Por eso, afirma Alicia Moreno, «los hijos que no han logrado separarse emocionalmente de su madre plantean serios problemas». Pueden llegar a pretender que su esposa quiera a su madre de la misma forma que él, y eso no es siempre posible, porque una nuera no es una hija. Entre ella y su suegra cabe el afecto, la cordialidad, el cariño, pero el amor filial no es un sentimiento obligatorio.

Paz Hernández

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Comentarios (1)

isabel
21 febrero 2017 22:44
Lo mas inportantes es el respeto.y saver estar y pensar q los hijos ya no son nuestro.

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