Plusesmas.com

Blog de Dolors Colom Masfret. Plusesmas.com

Directora Científica del Master Universitario de Trabajo Social Sanitario. Universitat Oberta de Catalunya (UOC). Profesora asociada del Grado de Trabajo Social. Universidad de Barcelona (UB). Directora de la revista Agathos, atención sociosanitaria y bienestar.

Del saber ganar o saber perder al saber empatar

jueves, 26 de enero de 2017

Es muy probable que de pequeños, ante la euforia por una victoria, alguna maestra o familiar mayor nos dijera «hay que saber ganar». También es muy probable que ante el hundimiento anímico por alguna derrota este mayor, un monitor u otro, nos dijera «hay que saber perder». Parecía que la vida se desarrollaba en eventos que se debatían entre el ganar o el perder, dejando en punto y aparte el término medio, el empate. Más allá de las competiciones deportivas cuya victoria o derrota dependía de los goles, los encestes, los metros saltados, etcétera, el vivir el empate no se contemplaba y si se daba, el sentimiento mutuo y compartido entre las partes era que nadie había ganado o que todos habían ganado. Ante un empate de votos, no un empate literal por improbable, aunque a finales de 2015 la CUP lo logró con 1.515 votos a favor de investir al señor Mas y los mismos en contra, nadie osaba erigirse como el ganador. Ello hubiera sido una rotura de formas y reglas de juego socialmente inaceptable. Pero nada es para siempre.

Con motivo de este post, sin ser representativo el resultado, al preguntar a personas sobre si alguien les había hablado del significado del empate, la respuesta ha sido «no». Quizás porque el mismo instinto indica que empatar implica, si se quiere, seguir madurando el proyecto, desarrollarlo y detallarlo para ante una nueva votación, ganar apoyos. En la vida no se nos enseñó a empatar. Nadie nos dijo, empatar significa esto o lo otro, demasiado evidente.

El empate fuera de las competiciones deportivas, en las organizaciones o instituciones significa entenderse con la otra parte que ostenta el mismo peso, o similar al propio. El empate supondrá promover toda una estrategia para convencer al otro sabiendo que ello implica una doble dirección, puede ocurrir también que el otro nos convenza de lo suyo. Ese es el gran juego intelectual. Sin renunciar a las convicciones o evidencias de que un método es más o menos adecuado, el empate, precisamente, mantiene vivas las convicciones y evidencias de ambas partes. El empate sin ser una victoria tampoco es una derrota así, las decisiones derivadas del empate deben apoyarse en la mesura y la cautela. Salvo situaciones de emergencia en las que hay que actuar, la prudencia como virtud es un don.

Algunos empates sonados, o con márgenes ínfimos, sobre consultas varias se han visto en 2016. A modo de ejemplo el referéndum sobre la salida del Reino Unido de la UE con el 52% a favor de salir frente al 48% a favor de quedarse, el referéndum sobre el acuerdo de paz con las FARC en Colombia con el 50,2% que no aprobaba el acuerdo frente al 49,7% que sí.

Luego están los resultados electorales en los que los que votos dan una escasa victoria a un partido o candidato y por efecto de fórmulas aplicadas, los escaños, también con una diferencia escasa, invierten los resultados. El abuso de poder, el envanecimiento, el tratar un empate como una victoria, dice todo acerca de la calidad humana del protagonista. Quizás en este siglo XXI no se puede aspirar a otra cosa. Plutarco, más que nunca debe iluminar a los votantes para que identifiquen los nefastos tics autoritarios, a veces rayando la tiranía, en los aspirantes a gobernar porque con el poder en la mano, administrarán el empate como una victoria y si pueden se cargarán las reglas que les hay ayudado a llegar para evitar que otros les coman la tarta.

Comentarios (0)

* *

*

Para no perderte nada
de la actualidad de Plusesmás

Salud, jubilación, memoria, propuestas de ocio,
concursos... ¡y mucho más!

Productos Álvarez Gómez CADA MES, SORTEAMOS UNA MAGNÍFICA
CESTA DE PRODUCTOS ÁLVAREZ GÓMEZ,
VALORADA EN 100 €

Suscríbete para recibir nuestras newsletters:

Gratis y sin compromiso