Vivir más, pagar más. La estrategia de las aseguradoras con la nueva vejez


Publicado por Patricia Fernández, periodista
Creado: 8 de enero de 2026 19:19 | Modificado: 8 de enero de 2026 19:46


Vivir más, pagar más. La estrategia de las aseguradoras con la nueva vejez

En España vivimos más, cobramos pensión más años y tenemos sanidad pública universal. Y, sin embargo, muchos mayores se encuentran ante la misma duda: ¿me compensa pagar un seguro de salud?, ¿merece la pena mantener o contratar un seguro de vida?, ¿me estoy quedando fuera de algo importante… o pagando de más?

Vamos a poner números y preguntas encima de la mesa, centrándonos en lo que pasa hoy, aquí, en España.

¿Cuántos mayores tienen realmente seguro de salud o de vida?

Lo primero: no, la mayoría de las personas mayores no tiene seguro de salud privado.

Según datos recientes del sector, alrededor de un 26 % de la población española cuenta con seguro de salud (unos 12-14 millones de personas). Pero cuando miramos solo a los mayores de 65 años, la cifra cae: solo el 15,4 % dispone de esta cobertura. Es decir, ocho de cada diez mayores dependen exclusivamente de la sanidad pública.

Con los seguros de vida el panorama es distinto, pero también llamativo. La Memoria Social del Seguro 2024 indica que 21,8 millones de personas tienen contratado algún seguro de vida-riesgo en España. No sabemos cuántos de esos asegurados son ya pensionistas, pero sí que el seguro de vida es un producto masivo, sobre todo en edades de trabajo.

PUBLICIDAD

Y luego está un "clásico" español: el seguro de decesos. Nada menos que el 46 % de la población (22,3 millones de personas) tiene cubierto su sepelio con una póliza específica. En la práctica, muchos mayores piensan que "ya tienen un seguro" cuando en realidad solo se trata del entierro.

Así que, resumiendo:

  • De salud, solo una minoría de mayores está asegurada.
  • De vida, millones de españoles tienen póliza, pero el producto está muy pensado para la etapa laboral.
  • De decesos, casi la mitad del país, con mucha presencia en la generación mayor.

¿Tiene sentido contratar, o mantener, un seguro de salud a partir de los 65?

Aquí entra el choque entre el Excel y la vida real.

Por un lado, la sanidad pública sigue siendo el gran pilar. El Barómetro Sanitario señala que uno de cada tres españoles tiene seguro privado, pero la mayoría sigue confiando más en la sanidad pública ante un problema grave.

PUBLICIDAD

Por otro, las listas de espera y las dificultades para conseguir cita empujan a muchos a mirar a la sanidad privada. En ese contexto, un seguro de salud parece casi una garantía de tranquilidad, hasta que miramos el recibo.

Un análisis reciente calcula que los mayores de 65 años pagan de media 145 euros al mes por un seguro completo, un 122 % más que los jóvenes. Y hay otro dato incómodo: a partir de los 60-65 años disminuye el número de compañías que aceptan nuevos mayores, lo que encarece todavía más las pólizas.

Ahora cruce esto con la pensión.
La pensión media de jubilación en España ronda los 1.500 euros mensuales, tras las últimas revalorizaciones. ¿Tiene sentido dedicar 140-150 euros al mes (o más) a un seguro de salud si tu pensión es de 1.500?
¿Y si tu pensión está por debajo de la media, como ocurre en muchas mujeres y en varias comunidades autónomas?

La respuesta ya no es "sí o no" en abstracto, sino una pregunta muy personal:
¿qué margen real tengo en mi pensión para asumir esa cuota cada mes, y cada año que cumplo?

Seguro de vida en la vejez. ¿Protección o gasto inútil?

Con el seguro de vida pasa algo parecido. Durante la etapa laboral tiene bastante sentido: protege a la familia, cubre una hipoteca, asegura un capital si "algo pasa" demasiado pronto.

PUBLICIDAD

Pero a los 70 u 80 años la situación suele ser otra:

  • Hipoteca casi o totalmente pagada.
  • Hijos adultos e independientes (o eso esperamos).
  • Menos tiempo por delante para amortizar primas altas.

En esas edades, muchas personas arrastran seguros de vida contratados años atrás o reciben ofertas para seguir asegurados a cambio de una prima cada vez más cara y de un capital asegurado que a veces ya no compensa.

Mientras tanto, casi la mitad de los españoles tiene seguro de decesos, bastante más barato, que cubre al menos el entierro y parte de los trámites.

Preguntas incómodas que merece la pena hacerse:

  • ¿Sigue teniendo sentido pagar un seguro de vida si ya no tengo hipoteca ni hijos a cargo?
  • ¿No estoy pagando por una tranquilidad que, en realidad, ya me da mi pensión y mis ahorros?
  • ¿Estoy confundiendo "seguro de vida" con "seguro de decesos" sin saber muy bien qué cubre cada uno?

La letra pequeña dónde se esconden los problemas

Cuando hablamos de "escondites legales" no nos referimos a nada ilegal, sino a esa letra pequeña que casi nadie lee y que en la vejez se vuelve decisiva.

En seguros de salud, los puntos delicados suelen ser:

  • Preexistencias: enfermedades que ya tienes antes de contratar y que pueden quedar excluidas o con recargos.
  • Carencias: periodos durante los cuales no puedes usar ciertas coberturas (pruebas caras, partos, algunas cirugías).
  • Límites de edad: muchas pólizas no admiten nuevos asegurados a partir de una cierta edad (60, 65 o 70 años).
  • Revisiones de prima por edad: el precio sube por tramos, y el salto al cumplir 65 o 70 puede ser brutal; hay casos documentados de subidas de más de 200 euros al mes.

En el seguro de vida también hay "zonas grises" habituales:

  • Edad máxima para contratar nuevas pólizas.
  • Exclusiones (por ejemplo, suicidio durante el primer año, algunos deportes de riesgo).
  • Pérdida de derechos si hay impago de una o dos primas, incluso por despiste.

Son cláusulas legales, sí, pero muchas veces nadie las explica en voz alta, especialmente a personas mayores que firman confiando en el comercial de toda la vida.

Sanidad pública, sanidad privada, ¿o las dos a la vez?

El Barómetro Sanitario es claro: uno de cada tres españoles tiene seguro privado, pero el 60 % sigue confiando más en la sanidad pública ante un problema grave.

Eso ya nos da una pista: la mayoría no ve el seguro privado como sustituto, sino como complemento.

  • Público para lo serio, crónico, caro.
  • Privado para acortar esperas, elegir especialista o hacer revisiones más ágiles.

¿Es este modelo ideal? No.
¿Es el que se está imponiendo de facto? Claramente, sí.

El problema es la brecha social que abre.
Con una pensión media de 1.500 euros y grandes diferencias entre territorios y géneros, no todos pueden pagar 150 euros de seguro médico, más copagos, más medicamentos, más vida cotidiana.

Al final, el riesgo es crear una sanidad a dos velocidades:

  • Una, para quienes pueden combinar pública y privada.
  • Otra, solo pública, para quienes no tienen margen económico.

Y ahí la pregunta deja de ser individual y se vuelve colectiva:
¿queremos que la vejez en España dependa tanto del nivel de pensión?

Entonces, ¿qué puede hacer una persona mayor?

No hay receta mágica, pero sí algunas ideas para pensar en frío:

  • Revisar qué seguros tienes realmente: salud, vida, decesos... y qué cubre cada uno.
  • Preguntarte qué necesitas de verdad hoy: ¿proteger a tus hijos o poder hacerte un TAC sin esperar seis meses?
  • Hacer números sinceros: con tu pensión, ¿puedes sostener esa póliza cinco o diez años... o estás comprando una tranquilidad que no podrás pagar?
  • Si decides contratar o mantener un seguro, exigir explicaciones claras sobre preexistencias, subidas por edad y exclusiones.

Y, sobre todo, recordar algo importante:
la sanidad pública sigue siendo el gran pilar de cuidado en la vejez en España. El seguro privado puede ser un apoyo útil, pero no debería convertirse en una obligación silenciosa que solo algunos pueden permitirse.

La longevidad es una buena noticia. La clave está en que esos años de regalo no se conviertan en una carrera de obstáculos... ni en un negocio que crece a costa de las pensiones más ajustadas.

Bibliografía y fuentes

  • UNESPA. Memoria Social del Seguro 2024.
  • Ministerio de Sanidad / CIS. Barómetro Sanitario 2023.
  • Ministerio de Inclusión y Seguridad Social (vía prensa).

Artículo recomendado

Buscador gratuito de residencias

Buscador gratuito de residencias

Encuentra la residencia que encaja con tus necesidades. Puedes filtrar por preferencias, ver los servicios y fotos de cada centro e incluso contactar...

PUBLICIDAD

Relacionados

Comentarios