Abrazos sin peligro de contagio en una residencia de ancianos

miércoles, 27 de mayo de 2020

Abrazos sin peligro de contagio en una residencia de ancianos

Estaban cada vez más tristes, e incluso pensaban que sus familiares habían muerto... Pero la alegría ha vuelto a esta residencia de mayores gracias a un invento que permite recibir visitas e incluso darse abrazos.

Todos echamos de menos los abrazos. Quién hubiese dicho hace apenas dos meses que nos "prohibirían" algo que llevamos toda la vida haciendo y que valoramos ahora más que nunca. Pero hay quienes lo están pasando realmente mal y darían lo que fueran para recibir ese afecto en forma de contacto físico. Y esos son nuestros mayores.

En un hogar de ancianos de Tandil, Argentina, no han querido dejar pasar esta "necesidad" por alto, y han inventado un dispositivo para que los familiares puedan abrazar a los residentes, a quienes hace más de dos meses no pueden visitar siquiera. Se trata de una manga de plástico que permite abrazarse sin contacto directo y, por tanto, sin peligro de contagio. 

De la tristeza a la felicidad

La idea la tuvo la Anahí Soulié, la dueña del Hogar Reminiscencias, quién apreció que, por culpa del coronavirus, la cuarentena y la falta de visitas, los residentes estaban cada vez más tristes. “Una abuela de 101 años nos decía ‘díganme la verdad, que le pasó a mi sobrino, se murió’. Otra también nos preguntaba si su hijo se había muerto”, relató Soulié al diario El Eco.

“Al ver ellos que hay gente afuera y autos que pasan, pensaban que les estábamos mintiendo, y cada vez el humor estaba peor en las últimas semanas. Tratábamos nosotros de hacer de payasos, de hacerles gimnasia, de entretenerlos, pero ya el último tiempo no querían nada de eso”, añadía.

La mujer se enteró de que en otros países estaban utilizando estas mangas para poder dar abrazos y decidió implementarlo en su residencia. “Lo estuve estudiando durante dos días con el chico de mantenimiento. Estuvimos sacando medidas y lo pudimos poner el sábado, y los abuelos están felices”, cuenta casi tan feliz como ellos.

Comentarios