DIABETES E INFLAMACIÓN

Inflamación crónica y diabetes

Inflamación crónica y diabetes

Hace casi un siglo, ya se sabía que altas dosis de salicilatos (compuestos antiinflamatorios de la familia de la aspirina) reducían eficazmente los niveles de azúcar.

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Vídeo: ¿Por qué se produce la diabetes?
El problema del tratamiento eran sus efectos secundarios, entre ellos cefaleas, mareos, problemas gastrointestinales... Hoy, el tratamiento de la diabetes es más tolerable y seguro y funciona generalmente reemplazando la insulina, aumentando su producción o ayudando al organismo a que utilice más eficazmente esta hormona. Sin embargo, la idea de la relación entre inflamación y diabetes siempre ha flotado en el aire.

Recientemente, expertos del Joslin Diabetes Center han descubierto cómo el exceso de peso produce inflamación crónica, que a su vez reduce la capacidad del organismo para utilizar la insulina. Han comprobado que el «interruptor» clave de esta inflamación (el factor NF-kB) se activa en el hígado y es consecuencia del aumento del peso. También han demostrado que dicho proceso puede ser desactivado con salicilatos, es decir, con fármacos como la aspirina. El estudio ha sido calificado de «hito científico» y ayuda a comprender por qué, además de la diabetes del tipo 2, la obesidad aumenta el riesgo de enfermedad coronaria y otros problemas crónicos de salud. «Cuando estimulábamos el citado factor en el hígado de animales de laboratorio, veíamos cómo se iniciaba una cascada de respuestas inflamatorias», señalan los expertos. La conclusión es impresionante: la grasa acumulada en el hígado es capaz de orquestar un proceso inflamatorio que tiene como consecuencia resistencia a la insulina en todo el organismo.

La esperanza: que los salicilatos pueden combatir esa inflamación insidiosa. Según estos expertos: «Antes de recomendar esos fármacos a la población general, el mejor consejo que podemos dar es el siguiente: eliminar los kilos de más, siguiendo una dieta rica en antioxidantes y haciendo ejercicio de forma regular».

Marisol Guisasola

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