¿Y si me la he tomado dos veces? El peligro silencioso de duplicar la medicación a partir de los 65
Publicado por Patricia Fernández, periodista
Creado: 27 de diciembre de 2025 09:45
| Modificado: 27 de diciembre de 2025 10:06

“¿Me he tomado ya la pastilla… o no?” Esa pregunta, que a los 40 se resuelve con un simple “bah, seguro que sí”, a partir de los 65 puede convertirse en un pequeño drama doméstico. La memoria falla, la rutina se altera, suena el teléfono, llaman a la puerta… y, de repente, no recuerdas si has tomado la medicación. A veces decides no tomarla “por si acaso”, y otras te la toma otra vez. ¿Qué pasa entonces?
El problema es que duplicar dosis de ciertos fármacos -tensión, corazón, diabetes, anticoagulantes, ansiolíticos- no es un simple despiste: puede provocar mareos, bajadas bruscas de tensión, hipoglucemias o somnolencia peligrosa. La buena noticia es que casi siempre se puede prevenir con algunas estrategias sencillas: organización, pastilleros, alarmas, ayuda de la familia. Y, si el error ya ha ocurrido, también hay formas sensatas de reaccionar sin entrar en pánico... pero tampoco mirando hacia otro lado.
Índice
1. Duplicar la medicación no es un detalle sin importancia2. ¿Por qué pasa tanto a partir de los 65?
3. Cómo evitar tomar la medicación dos veces
4. "Creo que me la he tomado dos veces": qué hacer en ese momento
5. Ajustar la organización
6. Un mensaje final: pedir ayuda no es ser "torpe", es ser responsable
7. Bibliografía en español
Duplicar la medicación no es un detalle sin importancia
En la tercera edad la medicación se multiplica. En España, los estudios sobre polimedicación señalan que una gran proporción de mayores de 65 años toma cinco o más fármacos al día, y que el riesgo de errores crece con cada medicamento extra. Los fallos más frecuentes son precisamente los olvidos, las dosis repetidas y las tomas a deshora.
Tomar una pastilla dos veces no siempre provoca una tragedia, pero puede ser peligroso según el tipo de fármaco. Duplicar la dosis de un antihipertensivo puede bajar demasiado la tensión y causar mareos o caídas; repetir una pastilla para dormir o un ansiolítico aumenta la somnolencia y el riesgo de confusión; volver a tomar un antidiabético o una dosis de insulina puede desencadenar una bajada de azúcar seria.
Por eso, el mensaje clave es sencillo: ningún error de medicación es "una tontería" solo porque ha ocurrido en casa. Conviene tomarlos en serio, aprender de ellos y organizarse para que no se repitan.
¿Por qué pasa tanto a partir de los 65?
A los despistes normales de la vida se añaden varios factores propios de la edad:
- Problemas de memoria o atención, incluso sin demencia.
- Rutinas cambiadas: vacaciones, fiestas, visitas, estancias en casa de los hijos o de los nietos.
- Polimedicación: muchas pastillas de diferentes colores, horarios y dosis.
- Vista cansada, que complica leer blíster y prospectos.
- Cansancio emocional: cuidar a la pareja enferma, dormir mal, preocupaciones.
Todo eso hace que sea fácil perder la cuenta. A veces el mayor no quiere "molestar", decide que es mejor tomarla otra vez y no decir nada, y el error se queda en silencio hasta que aparecen mareos, caídas o descompensaciones "misteriosas".
Cómo evitar tomar la medicación dos veces
La prevención empieza mucho antes del despiste. Algunas estrategias sencillas marcan una gran diferencia:
1. Pastilleros semanales bien organizados
Son el gran aliado. Separan la medicación por días y por momentos (mañana, mediodía, noche). De un vistazo se ve si la toma está hecha. Para muchas personas mayores es más fácil comprobar un compartimento vacío que recordar mentalmente qué hicieron hace dos horas.
2. Asociar pastillas a rutinas fijas
Tomar la medicación siempre después del desayuno, antes del telediario o antes de cepillarse los dientes ayuda a automatizar el gesto. Cuanto más se "pegue" la toma a una rutina muy estable, menos dependerá de la memoria pura.
3. Alarmas en el móvil o en relojes
Un aviso sonoro en el móvil (del mayor o de un familiar) marca los momentos clave. En casas donde hay varios medicamentos con horarios diferentes, usar tonos distintos para mañana y noche puede ayudar a distinguir.
4. Implicar a la familia
Cuando hay dudas de memoria, es importante que hijos, pareja u otros cuidadores sepan qué se toma, cuándo y cómo. No se trata de vigilar, sino de poder preguntar "¿ya has tomado las de la noche?" y ayudar a comprobar el pastillero.
5. Simplificar el tratamiento si es posible
A veces el propio médico puede agrupar pastillas, cambiar a formas de liberación prolongada o ajustar horarios para que haya menos tomas diarias. No siempre es posible, pero preguntarlo en consulta es una buena idea.
"Creo que me la he tomado dos veces": qué hacer en ese momento
Este es el punto crítico: ya ha pasado. Lo primero es no entrar en pánico, y lo segundo, no ignorarlo. Algunas pautas orientativas:
- Identificar qué medicamento es
No es lo mismo duplicar un suplemento de vitamina D que un anticoagulante, un antidiabético o una pastilla para dormir. Conviene mirar la caja, apuntar el nombre y la dosis, y tenerlo a mano. - Registrar la hora de la toma
Apuntar cuándo se tomó por primera vez y cuándo se ha repetido ayuda mucho si luego hay que llamar al médico o a urgencias. - Observar síntomas
Estar atento a mareos, visión borrosa, somnolencia extrema, palpitaciones, dificultad para hablar, sudor frío, temblores o confusión. Ante cualquier síntoma raro, lo prudente es consultar con un profesional cuanto antes (teléfono de salud, centro de salud, urgencias). - No intentar "compensar" por tu cuenta
Saltarse la siguiente dosis sin que lo indique un profesional puede desajustar aún más el tratamiento, igual que tomar azúcar a lo loco "por si acaso" sin saber si realmente hay bajada de glucosa. - Llamar al médico, enfermería o servicio de información toxicológica
En España, ante una posible intoxicación o duda por medicamentos, se puede contactar con los servicios de urgencias o con el Instituto Nacional de Toxicología para recibir orientación telefónica sobre cada fármaco y situación concreta. En personas mayores, con tratamientos delicados, es mejor consultar siempre.
Un detalle importante: si la persona vive sola y empieza a notar síntomas (mareo, aturdimiento), es recomendable avisar a un familiar o vecino para que esté pendiente.
Ajustar la organización
Cada error de medicación debería servir como aviso para mejorar el sistema. Si se ha duplicado una pastilla, tal vez el pastillero se queda corto y haga falta añadir un registro escrito en la nevera, o tal vez el problema es que hay demasiadas cajas abiertas y conviene que un familiar prepare las tomas de la semana.
En casos de deterioro cognitivo o desorientación, puede llegar un momento en que la autogestión completa de la medicación deje de ser segura. No es una derrota, es un cambio de etapa: quizá haya que pasar a que un hijo prepare las tomas, a que un cuidador supervise o a que se utilicen sistemas aún más sencillos (sobres diarios preparados por la farmacia, por ejemplo, donde esto exista).
Un mensaje final: pedir ayuda no es ser "torpe", es ser responsable
Tomar la medicación dos veces no es símbolo de irresponsabilidad, sino de algo muy humano: la memoria falla, la vida se complica y, a veces, las pastillas se nos escapan de las manos... literalmente. Lo importante no es culparse, sino poner medios para que ese fallo no se repita y, si ocurre, saber reaccionar con calma y sentido común.
A partir de los 65, la medicación suele ser una compañera inseparable. Merece un poco de organización, algo de ayuda y cero vergüenza a la hora de preguntar o reconocer un despiste. Al fin y al cabo, no se trata solo de tomar pastillas, sino de tomarlas bien... y de seguir teniendo margen para reírse, incluso de esos sustos, cuando ya han pasado.
Bibliografía en español
- Fernández Lisón LC, et al. Errores de medicación e incumplimiento terapéutico en ancianos polimedicados. Farmacia Hospitalaria. 2006;30(5):280-283.
- Ministerio de Sanidad. Errores de medicación con daño en el paciente. Estrategia de Seguridad del Paciente del Sistema Nacional de Salud. Madrid; 2017.
- Ministerio de Sanidad. Pacientes polimedicados frágiles, un reto para el sistema sanitario. Informe de utilización de medicamentos del SNS.
- Escuela Madrileña de Salud (Comunidad de Madrid). Uso seguro de los medicamentos en personas mayores. Guía para pacientes y cuidadores.
Artículo recomendado
Buscador gratuito de residencias
Encuentra la residencia que encaja con tus necesidades. Puedes filtrar por preferencias, ver los servicios y fotos de cada centro e incluso contactar...
Relacionados
-
¿No escuchas bien? Tu memoria podría estar en peligro desde los 65
Escuchar no es solo “oír”; es mantener encendido al cerebro. La relación entre cerebro y audición es tan estrecha que la pérdida auditiva en mayores de 65...
-
“No es ‘otro catarro”. El virus VRS pone contra las cuerdas a los mayores de 50
España conoce el virus VRS mejor que la media mundial, pero sigue minusvalorándolo. Una nueva encuesta revela una brecha peligrosa: información sin...
-
¿Qué es la Ashwagandha y por qué triunfa entre los mayores de 50?
Quizá la has visto en la estantería del herbolario o en un vídeo de Instagram: ashwagandha. Su nombre suena raro, pero su promesa es sencilla: dormir mejor,...
-
Medicamentos y disfunción eréctil. Pastillas que pueden estar jugando en tu contra
A veces no es la edad, ni la pareja, ni “estar en la cabeza”. A veces es tan simple —y tan complejo— como lo que tomamos cada día. La disfunción eréctil...
-
¿Y si vivir más de 100 años no fuera tan buena noticia?
España encabeza el ranking mundial de esperanza de vida. Cada vez es más común escuchar que en 2050 podremos superar los 100 años. Pero ¿es realmente una...
-
Pastillas a todas horas ¿nos están sobremedicando a partir de los 60?
Cada vez más mayores en España conviven con un botiquín particular en casa, lleno de pastillas para dormir, para el colesterol, para la tensión, para la...
Comentarios