En la tercera edad el cuerpo habla, a veces demasiado. Y uno de los altavoces más escandalosos es el intestino. Muchas personas mayores conviven con dolor abdominal, gases, diarrea o estreñimiento alternante sin una causa “orgánica” clara. Lo llaman colon irritable, pero detrás de ese diagnóstico tan poco glamuroso suele haber algo más: estrés, soledad, duelos, cuidados interminables y cambios vitales que se somatizan en el intestino. Leer +
Cómo aparecen en el organismo
Los alimentos ingresan al cuerpo a través de la boca y se desplazan por el esófago hasta el estómago. El estómago produce ácido y una enzima denominada pepsina, que ayuda al proceso digestivo. El revestimiento del estómago está protegido de los ácidos digestivos por una capa delgada de mucosidad. A veces, puede producirse un desequilibrio entre la pepsina y los ácidos estomacales. Leer +