HOMEOPATÍA

Homeopatía: la solución natural

Homeopatía: la solución natural

Puede aplicarse a todas las edades. Además de su eficacia en afecciones que van desde el insomnio a la artritis pasando por el resfriado, tiene dos ventajas adicionales en personas mayores: carece de interacciones y no produce efectos indeseables.

«Mi hija Charo, de 36 años, y mi nieta Amparo, de 11 años, tienen alergia a varios pólenes, entre ellos al polen de acacia, ese árbol que está por todas partes y que es imposible de evitar», cuenta Elena Pedrosa, valenciana de 58 años, a todo el que quiera oírla. «Tras haber probado todo tipo de fármacos y remedios, un día mi hija acudió a un médico homeópata. Tras una larga consulta –por lo visto, esto es típico en los homeópatas–, el doctor les recomendó remedios homeopáticos y les dio varios consejos adicionales sobre su estilo de vida(alimentación, descanso, etc.). Pronto empezaron a ver que sus síntomascasi desaparecían. Al comprobar cómo habían mejorado, me pregunté si la homeopatía podría ser útil en mi caso –padezco asma desde hace 30 años– y si es un método seguro en personas de mi edad. El doctor me dijo que es especialmente recomendable en mayores, tanto porque carece de efectos secundarios como porque puede administrarse junto con cualquier otro tipo de fármacos..., y ya se sabe que los mayores tomamos muchos medicamentos. ¿Que si ha funcionado en mi caso? Solo te diré que este invierno lo he pasado sin resfriados y que, cuando he tenido algún ataque de asma, este ha sido muy leve».

«Por mi experiencia y la de muchos médicos homeópatas, puedo asegurarle que una larga lista de pacientes de todas las edades, desde bebés a ancianos, se han beneficiado de la homeopatíapara prevenir, tratar y curar no solo procesos alérgicos o asma, sino muchas otras enfermedades», señala el Dr. Juan Antonio Otaegui, médico homeópata guipuzcoano. «Incluso, una reciente revisión de ensayos clínicos publicada en The Lancetha corroborado que la prevención de la gripe y el resfriado puede abordarse con medicamentos homeopáticos», añade. «Además de los procesos respiratorios, la homeopatía ha demostrado utilidad en enfermedades de la piel (desde urticarias a abcesos y furúnculos), problemas digestivos (como síndrome de colon irritable), artritis reumatoide, infecciones urinarias, conjuntivitis, fatiga crónica, cefaleas y migrañas, traumatismos y quemaduras, problemas adaptativos, ansiedad, trastornos del sueño, fobias, cuadros depresivos...».

«Justamente frente a quienes niegan eficacia a la homeopatía y explican sus éxitos por el “efecto placebo” (en términos coloquiales, efecto psicológico), los expertos contraponen gran número de casos resueltos en bebés e incluso en animales, en los que el efecto placebo no es posible», declara la Dra. Jennifer Jacobs, médico y homeópata norteamericana autora de libros y de diversos estudios científicos sobre la eficacia de la homeopatía, algunos de ellos publicados en prestigiosas revistas científicas.

A su vez, el Dr. Otaegui insiste en señalar un punto importante: que solo un profesional de la Medicina con buenos conocimientos de homeopatía está en situación de aconsejar acerca de la oportunidad de la aplicación de este método en cada paciente concreto. «De hecho, la Organización Médica Colegial (OMC) ha elaborado un documento para evitar el intrusismo y permitir la regulación de la práctica de terapias “no convencionales” –entre las que se incluye la homeopatía– a través del Colegio de Médicos», explica.

Por supuesto, solo un médico homeópata tiene la preparación y autoridad suficientes como para saber si un paciente requiere un tratamiento alopático (convencional) o puede ser tratado con homeopatía. Como explica el Dr. Otaegui, «yo no dudaría un momento en dar antibióticos a un paciente que tuviera una infección renal o una meningitis bacteriana». El propio medicamento homeopático sigue el mismo tipo de controles que el alopático, ya que, desde el punto de vista legal, es un medicamento en toda regla.

Antes de acudir al homeópata, el paciente debe saber que va a enfrentarse a una consulta más prolongada de lo habitual y, sin duda, sorprendente. Y es que, además de por la historia clínica y los síntomas de la enfermedad, el médico homeópata puede preguntar por el carácter del paciente, sus preferencias en alimentación, sus patrones de sueño, sus fobias, sus relaciones con los demás... «El homeópata necesita tener una imagen total de la naturaleza y constitución del paciente para poder determinar el medicamento homeopático adecuado para esa naturaleza y situación global concreta», señala el Dr. Otaegui. «En homeopatía tratamos al paciente en su totalidad, no los síntomas de una enfermedad».

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Comentarios (1)

Domingo de Guzmán
23 abril 2016 20:17
Hace algunas semanas, en un programa del que soy seguidor, Cuarto Milenio, hubo una mesa de charla referente a la homeopatía. Un doctor homeópata y otro doctor absolutamente en contra en de esta práctica. Después de un rato exponiendo uno y otro sus diferencias, me quedé como antes, algo escéptico. Medicina naturalista igual al efecto placebo. Bueno. Si realmente funciona. ¿Porqué no trabajan conjuntamente ambas practicas, en beneficio de todos?

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