RECOMENDACIONES DEL PSICÓLOGO

Afrontar el futuro tras la menopausia


Publicado por Patricia Lopez, redactora de Plusesmas.com
Creado: 11 de agosto de 2014 10:30 | Modificado: 12 de junio de 2015 10:03


Afrontar el futuro tras la menopausia

Vivir con arreglo a la edad implica aceptar que no se puede ir ni tan rápido, ni hacer tantas cosas. Pero eso no significa, no hacer nada.

Es preciso prepararse para vivir nuevos tiempos, queda mucho por hacer.

Soledad se quedó viuda con cincuenta años. Tiene dos hijos que siguen viviendo en casa sin haber acabado sus carreras. La tristeza y la soledad que sentía se cebaban en ella. Al casarse había dejado sus estudios de Derecho y un buen día, harta ya de llorar, decidió volver a la facultad. A partir de entonces no ha vuelto a la consulta del psicólogo, está ilusionada con un proyecto que la ayuda a superarse a sí misma, ha recobrado energía y su vida ha vuelto a tener sentido.

Los acontecimientos de la vida cambian. Algunas mujeres afrontan la separación de sus cónyuges y han de crearse un modo de vida propio. Van quedando atrás obligaciones familiares, los hijos se independizan y, aunque muchos viven todavía en el hogar familiar, ya no necesitan cuidados igual que antes. Estas circunstancias obligan a muchas mujeres a replantearse su existencia; tienen que autogestionarse y sobrevivir, lo que en algunos casos es vivido con angustia e incertidumbre. Pero no olvidemos que en este momento de la vida, sabemos mucho más, somos más sabias, y podemos seguir creciendo mirando hacia nuestro interior, buscando nuevos recursos.

No hay ninguna razón para que haya límites que empobrezcan nuestro futuro.
He tenido compañeras que comenzaron a estudiar Psicología con más de 45 años. Conozco muchas mujeres que cambiaron su profesión justo en la mediana edad o incluso después de la jubilación y lo han hecho a su aire, con su ritmo.

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Carmen se puso a pintar a los 49 años. Margarita arriesgó su dinero y con una amiga estableció un bar-restaurante. Julia dejó su puesto seguro en la Administración, se fue a vivir a la playa con su pareja y juntos instalaron una tienda, gracias a la cual, viven perfectamente. Mercedes, más atrevida, con su pensión y unos ahorros se permite vivir en la India. Julia vende collares y bisutería hippy en la costa.

Alejandra se marchó a Miami, gana un buen sueldo escribiendo y dirigiendo un programa de radio para hispanoparlantes. María se quedó viuda y sus hijos vivían fuera de España. Empezó trabajando en una ONG de voluntaria ayudando a niños inmigrantes. Después de cinco años de trabajo, su vida se desliza entre España y América, llevando alimentos y medicinas. María define su vida actual como «plena».

Todas estas mujeres que menciono aquí y que tengo el honor de conocer tienen más de cincuenta años. Son gente normal, sencilla, ni son famosos ni grandes artistas, pero han realizado cambios maravillosos en este tramo de su vida. Arte, deportes, voluntariado, cualquier profesión, en definitiva, todo un mundo nuevo para vivir estos «nuevos tiempos» acabada ya la etapa fértil. Podemos sentirnos bien con nosotras mismas. La vida y el mundo están ahí, las oportunidades también.

La menopausia, es decir, el cese de la menstruación, señala que hemos llegado a la mediana edad. Es un buen momento para descubrirnos talentos nuevos, si es que no los hemos descubierto ya. Estamos mejor dotadas para saber apreciar lo que tenemos. La experiencia nos ha enseñado a valorar mejor las cosas, a descubrir lo verdaderamente importante de las relaciones y del amor. Podemos saborear la existencia tal cual viene, decir sí a la vida tal cual es, disfrutando cada minuto como algo único. Somos dueñas de nuestra propia vida. Aprovechémosla al máximo.

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Victoria Artiach. Psicóloga y psicoterapeuta.

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