El suelo pélvico y la incontinencia urinaria: soluciones a tu alcance

El suelo pélvico y la incontinencia urinaria: soluciones a tu alcance

El conjunto del suelo pélvico es una zona anatómica del cuerpo humano compuesta por tejido conjuntivo, músculos y vísceras que se relaciona con funciones básicas para la supervivencia, como la reproducción, la sexualidad y la eliminación de orina y heces. Esta zona situada en la parte inferior de la pelvis es una gran desconocida para parte de la población, genera muchas dudas y sensaciones nebulosas a las que frecuentemente se asocian síntomas que se viven de forma habitual en silencio, como la incontinencia, la sensación de peso o bulto genital y el dolor.

El conocimiento del suelo pélvico es la base de la educación en salud y debe ser transversal y básica para múltiples audiencias.  Para el público en general y profesionales sanitarios, pero también para académicos involucrados en el desarrollo de estrategias de salud publica, comunidad educativa y autoridades sanitarias con el fin de elaborar campañas preventivas en los sectores de riesgo de la población. Invertir en prevención y en tratamientos no farmacológicos para este tipo de patologías que afectan a la calidad de vida de los pacientes de forma importante puede aportar un ahorro en el gasto sanitario. 

Es necesario destacar que el conocimiento del suelo pélvico y del estilo de vida promueve su salud, tanto para mujeres como para hombres. Habitualmente se focaliza la atención en las mujeres sexualmente activas por el periodo periparto y el climaterio, pero la educación en salud es este ámbito debe ampliarse de forma generalizada al conjunto poblacional, ya que la salud del suelo pélvico es un concepto integral, que incluye la salud menstrual en la época fértil, la salud defecatoria, la salud miccional y la salud sexual.

Son muchos los factores cotidianos que pueden alterar la salud del suelo pélvico y, aunque cada persona tiene su propia historia personal, sí que hay consenso en que los embarazos y el parto, la menopausia, la obesidad, las cirugías en la zona pélvica, el estreñimiento crónico, las patologías respiratorias y las actividades de alto impacto o las que generan una presión abdominal de forma mantenida se relacionan con un incremento de las disfunciones del suelo pélvico. Así pues, el estilo de vida, actividades deportivas de alto impacto y factores patológicos personales de cada individuo interactúan de forma cotidiana con la biomecánica del suelo pélvico y son determinantes en la pérdida de su salud.

La actividad de la musculatura del suelo pélvico es innata, pero por la interacción del estilo de vida y los factores nombrados, su actividad muscular se puede debilitar. Esto puede suponer a medio y largo plazo que se inicien síntomas como la incontinencia urinaria. Pero la musculatura del suelo pélvico no trabaja sola, es una más de los componentes de la caja abdomino-perineal que está formada también por el diafragma, los abdominales y musculatura profunda de la espalda.

En las mujeres, el factor hormonal es determinante en las mujeres.  El climaterio es la etapa fisiológica de la mujer que se caracteriza por cambios morfológicos, funcionales y también psicológicos, causados por la disminución de la función ovárica. El cambio hormonal afectará a la mujer con una reducción de la regeneración del tejido colágeno y del ácido hialurónico que hidrata los tejidos. En general disminuye la elasticidad y la lubrificación vaginal y de los tejidos del tracto urinario inferior, por lo que se pueden presentar síntomas urinarios.

En los hombres, la mayoría de las disfunciones del suelo pélvico están relacionadas con las intervenciones quirúrgicas de próstata. El entrenamiento de la musculatura superficial del suelo pélvico es fundamental. Estos ejercicios se pueden combinar con tratamientos farmacológicos, bandas constrictoras, inyecciones intracavernosas y bombas de vacío.

Es importante recordar que la edad no es un hándicap para el tratamiento de las disfunciones del suelo pélvico en mujeres o en hombres.  Que sean frecuentes no significa que sean normales. Por todo esto, es aconsejable realizar una visita a un fisioterapeuta experto para revisar el suelo pélvico, el abdomen y optimizar la correcta función de todos los componentes de este conjunto abdomino-pélvico. 

Ante las pérdidas de orina es frecuente que el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico mejore los síntomas. En una revisión de las guías de las sociedades médicas sobre el tratamiento de la incontinencia de orina se analizaron y compararon las recomendaciones según los grados de evidencia. La rehabilitación de la musculatura del suelo pélvico para el tratamiento de la incontinencia urinaria de esfuerzo (pérdidas que aparecen con la tos, el estornudo, el deporte o la movilización de pesos) se considera la primera línea de tratamiento para casi todas las sociedades científicas. Cuando una musculatura no realiza correctamente su función muscular, esta circunstancia normalmente es reversible, porque la contracción correcta se puede enseñar, se puede aprender, y se puede entrenar.

De forma general se pueden establecer unas recomendaciones para fomentar los buenos hábitos y promover la salud del conjunto del suelo pélvico.

  1. Ante las pérdidas de orina, disminuir la ingesta de líquidos no es una solución y puede contribuir a agravar el problema. La ingesta correcta de líquidos asegura una buena hidratación de los tejidos y contribuye a su función normal.
  2. La ingesta de café, té, chocolate, refrescos de cola, los picantes o alcohol pueden agravar los síntomas en muchos casos de incontinencia. Moderar o eliminar su consumo es una medida recomendable.
  3. Prestar atención a los ritmos miccionales diarios. La frecuencia miccional adecuada es cada 3-4 horas. No se deberían realizar micciones de manera preventiva y en el caso de que haya pérdidas constantes que necesiten de un absorbente, es recomendable conservar el hábito de ir al baño.   
  4. La piel y las mucosas del área genital se deben mantener secas e hidratadas. Se desaconseja utilizar absorbentes de manera preventiva. Se debe utilizar ropa interior de algodón y cambiarla las veces necesarias.
  5. Es importante no realizar fuerza al orinar, ni ejercitar la musculatura del suelo pélvico durante la micción.
  6. Hay que evitar el estreñimiento ni empujar para realizar la defecación. Para facilitar la defecación la postura más adecuada es con la columna recta y las piernas flexionadas sobre un pequeño taburete. Si la defecación no es espontánea puede ayudarse soltando aire lentamente, resistiendo su salida con los labios muy juntos.
  7. Adaptar la posición del cuerpo antes de realizar un esfuerzo, flexionando las extremidades, acercando el peso al cuerpo y manteniendo la columna recta. Los esfuerzos se deben realizar soltando aire y con contracción muscular del suelo pélvico.
  8. Realizar ejercicios musculares del suelo pélvico para ganar fuerza y resistencia. Mantenerse activo. El deporte adaptado a las necesidades individuales de cada uno es la mejor manera de invertir en calidad de vida. Gozar de una sexualidad activa es importante para la salud del suelo pélvico.
  9. Mantener una dieta equilibrada. El sobrepeso aumenta el riesgo de padecer incontinencia urinaria.
  10. Consulta con un fisioterapeuta experto en suelo pélvico para que te asesore de forma personalizada.

Eva Hernando Gimeno, Col. 3715
Fisioterapeuta experta en Suelo Pélvico y miembro de Top Doctors
Directora GinSol Fisioterapia
https://www.topdoctors.es/doctor/eva-hernando-gimeno

 

 

Referencias bibliográficas:

1.     Favre-Inhofer A, Dewaele P, Millet P, Deffieux X. Systematic review of guidelines for urinary incontinence in women. Journal of Gynecology Obstetrics and Human Reproduction. 2020;49:101842.

2.     Berghmans B, Seleme MR, Bernards ATM. Physiotherapy assessment for female urinary incontinence. Int Urogynecol J. 2020;31:917-31.

3.     Pierce H, Perry L, Chiarelli P, Gallagher R. A systematic review of prevalence and impact of symptoms of pelvic floor dysfunction in identified workforce groups. J Adv Nurs. 2016;72:1718-34.

4.     Igna?cio Anto?nio F, Herbert RD, Bø K, Rosa-e-Silva ACJS, Lara LAS, Franco M de M, et al. Pelvic floor muscle training increases pelvic floor muscle strength more in post-menopausal women who are not using hormone therapy than in women who are using hormone therapy: a randomised trial. Journal of Physiotherapy. 2018;64:166-71.

5.     Dumoulin C, Cacciari LP, Hay-Smith EJC. Pelvic floor muscle training versus no treatment, or inactive control treatments, for urinary incontinence in women. Cochrane Incontinence Group, editor. Cochrane Database of Systematic Reviews 2018; Disponible en: http://doi.wiley.com/10.1002/14651858.CD005654.pub4  

Artículo recomendado

Mi madre se ha roto la cadera y ya no puede vivir sola. ¿Qué podemos hacer?

Mi madre se ha roto la cadera y ya no puede vivir sola. ¿Qué podemos hacer?

Lamentablemente es una situación que pasa más de lo que todos querríamos. La persona mayor está bien, es totalmente autónoma, pero de pronto una caída, un...

Relacionados

Comentarios