Cómo prevenir las caídas

Cómo prevenir las caídas

Como bien dice el refrán: “Más vale prevenir que curar”. Y en este sentido, debido a su incidencia elevada y a las consecuencias que presentan, debemos marcar pautas que ayuden a evitar las caídas, pues los pacientes que sufren una caída tienen el riesgo de entre el 5 % y el 25 % de presentar una lesión relevante, y tras una caída, solo el 5 % sobrevive un año después.

Medidas preventivas para evitar las caídas

Además del tratamiento sobre las enfermedades o los factores intrínsecos que se encuentren, se pueden adoptar las medidas siguientes:

- Actuaciones generales sobre el domicilio donde vive el/la paciente:

  • Han de tener dimensiones adecuadas los pasillos, puertas, entradas, zonas de acceso, etc. Y al mismo tiempo se tiene que intentar que el mobiliario no obstaculice la deambulación, colocándose en lugares amplios, y si es posible, que estos estén anclados en el suelo para que pueda servir de apoyo, sobre todo en los lugares de paso.
  • Iluminación adecuada que no tenga deslumbramientos ni sombras. Los interruptores, a su vez, deben de ser accesibles y fáciles de manejas.
  • Los suelos no deben ser deslizantes, ni parecerlo, ya que existen suelos antideslizantes que tienen un aspecto pulimentado y dan la impresión de que van a resbalar. También es conveniente evitar las alfombras, o en todo caso, que estas se fijen en el suelo.
  • En cuanto a las escaleras, los peldaños admiten tiras antideslizantes o, si tienen una altura excesiva, se pueden colocar peldaños intermedios. También deben ponerse pasamanos en las escaleras, y en el resto de la casa si es necesario.
  • Las puertas, en lugar de tener pomos redondeados, es más recomendable que tengan tiradores de mango.
  • Los sillones han de ser con brazos, respaldo alto y que permitan ponerse en pie sin apenas esfuerzo.

- Actuaciones en el dormitorio:

  • Altura adecuada de la cama, de forma que el anciano pueda levantarse sin problemas.
  • Interruptor accesible.
  • Botella u orinal cerca de la cama para así evitar los desplazamientos nocturnos al servicio.
  • Recomendar a la persona mayor que se levante de la cama de manera progresiva, para evitar así la hipotensión postural o mareos.

- Actuaciones en el baño:

  • Colocar una superficie antideslizante o una alfombrilla de goma en el baño o ducha.
  • Instalar unos asideros tanto horizontales como transversales en la ducha que ayuden en la movilización.
  • Utilizar una silla de ducha o taburete que facilite la transferencia y que evite así la fatiga durante el baño.
  • Tener un asiento de retrete elevado.
  • Que la puerta del baño tenga apertura hacia el exterior para maniobrar mejor, especialmente si se usa andador o bastones.

- Actuaciones en la cocina:

  • Evitar que haya objetos en el suelo que dificulten la movilidad.
  • Usar esteras antideslizantes en las zonas de mayor riesgo como el fregadero.
  • Colocar los objetos de uso frecuente en lugares accesibles.

- Vestido y calzado:

  • La persona mayor o el paciente debe vestirse y desvestirse sentado.
  • Deberá utilizar una ropa cómoda y amplia, preferentemente con apertura hacia delante.
  • En cuanto al calzado, este ha de ser cómodo, de tacón bajo, bien ajustado y suela antideslizante (si es de goma, mejor).

- Tener un uso correcto de los dispositivos de ayuda:

  • Los dispositivos de ayuda para la movilidad (bastones, andadores y sillas de ruedas), es muy recomendable y necesario que solo se utilicen bajo prescripción médica. Su empleo debe ir precedido por un correcto aprendizaje elaborado por un profesional sociosanitario.

Naturalmente, la mayor parte de estas medidas preventivas irán condicionadas de acuerdo a las necesidades del paciente, y por otro lado, se deberá tener en cuenta el presupuesto y/o ayudas socio-económicas con el que se cuenta para poder contar con la mayor parte de estas medidas.

Medidas para atenuar las consecuencias de una caída

El hecho de que se tomen medidas de prevención en un paciente no es garantía absoluta de que las caídas puedan ocurrir a pesar de todo. A veces es inevitable aunque humanamente se ha hecho todo lo posible. Pero hay algo que todavía se puede hacer en estos casos.

- Si es usted un familiar o un cuidador, es muy importante que, tras una caída, se vigile en los días posteriores a la persona mayor que la ha sufrido, ya que algunas complicaciones pueden dar síntomas varios días después.    

- Además de esto último, también es importante proporcionar a la persona mayor de un sistema de telealarma, especialmente para aquellas personas que viven solas, para que así puedan avisar en caso de caída u otro problema.

- Y en cuanto al paciente, se le es puede enseñar (si es posible y sus condiciones físicas y cognitivas se lo permiten) a levantarse en caso de caída, ya que permanecer largo tiempo en el suelo puede traer consecuencias graves como hipotermia (temperatura muy baja), destrucción muscular, alteraciones cardíacas, etc. Estos son los pasos que debe seguir:

  1. La persona mayor caída deberá primero, tanto si se ha caído boca arriba como si se ha caído boca abajo, ponerse en decúbito lateral (de lado).
  2. Se intentará ponerse a "cuatro patas".
  3. Se incorporará, bien apoyándose en una de las piernas si no se encuentra otra sujeción, o bien apoyándose en un mueble que esté sólidamente anclado.
  4. Una vez esté bien apoyado, levantarse. 

Conclusiones

A lo largo de los años, las medidas preventivas que se pueden realizar para evitar una caída han ido mejorándose y cada vez ayuda más a que estos episodios vayan desapareciendo con más frecuencia. Eso sí, nunca hay que bajar la guardia, y en este sentido, siempre hay que estar dispuesto a mirar por y para el paciente, y realizar las adaptaciones oportunas según sus características patológicas y personalidad, pues no hay que olvidar que el uso de algunas de estas medidas no pueden ser bien recibidas por el paciente, ya bien sea porque se sientan heridas en su orgullo por no aceptar que necesitan tales ayudas, o bien porque estéticamente no les guste. Aun así, hay que intentar en la medida de lo posible hacerle ver las ventajas de estas ayudas y hacérselo ver como algo beneficioso y a favor de que pueda mantener su propia autonomía.      

BIBLIOGRAFÍA:

Apuntes de Geriatría. Unidad didáctica. Javier Gómez Pavón (2008). Universidad Castilla-La Mancha.

Salvador Alexander
Terapeuta ocupacional y actor

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