Productos de apoyo: ayudas técnicas para la higiene personal II

Productos de apoyo: ayudas técnicas para la higiene personal II

Las ayudas técnicas son una serie de dispositivos cuya finalidad es aumentar la autonomía de las personas con discapacidad en la realización de las actividades de la vida diaria. En otras palabras, es buscar que gracias a estos dispositivos, los pacientes sean capaces de realizar las actividades por sí mismos para que de esta forma no pierdan autonomía ni calidad de vida, y más en este caso, donde la higiene personal es un área donde se pone en juego la propia dignidad o autoestima de la persona con dependencia.

[Continuación de Productos de apoyo: ayudas técnicas para la higiene personal I]

1) Para WC

En el caso de los inodoros, es importante encontrar una ayuda técnica que permita facilitar la limpieza del paciente, pues siempre habrá una dificultad para realizarse, y más cuando es necesario mantener a este en bipedestación. Por ello, vamos a recomendar la siguiente, y es que se coloque un alza de inodoro con apertura delantera, que facilite la limpieza genital, además de aumentar la altura del retrete para favorecer la sedestación y bipedestación.

NOTA: Para este alza, es necesario que se coloquen asideros a ambos lados del inodoro.

Otra posibilidad es el uso de un asiento de inodoro con reposabrazos. Con esta ayuda, la persona con discapacidad podrá realizar una pequeña incorporación para que su cuidador/a la limpie. Pero es necesario medir la anchura del paciente para que se pueda sentar sin estrecheces.

Por supuesto, repetimos que las propias sillas de ducha se pueden acoplar al WC, siempre y cuando la altura de la silla sea superior a la del inodoro.

NOTA: Sea una bañera, una zona de ducha o el WC, sea el sitio que sea, siempre es recomendable que estas zonas dispongan de agarraderas y de asideros, pues estos ayudan a que la persona con discapacidad tenga mucha más estabilidad a la hora de realizar su higiene personal. Naturalmente, existen diferentes modelos y formas, pero siempre hay que buscar que cumplan dos requisitos:

  • Que estén a la altura del paciente.
  • Que tengan firmeza sobre las paredes. No es lo mismo un asidero de ventosa que uno que se fija en la pared. Es muy importante que, a la hora de colocarlos, no se escatime en gastos, pues no podemos olvidar que por encima de todo está la seguridad del paciente.                     

2) Cuidado de la piel

De la misma forma que ocurre con la alimentación, las ayudas técnicas destinadas al cuidado de la higiene de personas están pensadas para personas que tienen movilidad reducida, debilidad en las manos o dificultad para realizar la pinza lateral, pero sí el agarre. De modo que a la hora de seleccionar dichas ayudas, deberemos tener en cuentas qué características físicas y psicológicas reúne la persona con la que vamos a trabajar, y no olvidar, por supuesto, que varias de estas ayudas requerirán un breve entrenamiento para hacer así un uso correcto de ellas. Si estos detalles no se tienen en cuenta, el uso de estas ayudas técnicas supondrá más un retroceso que un avance en la independencia y calidad de vida del paciente.

Una vez aclarado este punto, pasamos a exponer algunas de estas:

a. Esponja de mango largo

Con este dispositivo la persona con discapacidad podrá alcanzar sin dificultad la espalda y los pies que, en general, resultan inaccesibles cuando existe limitación de movimientos. También existen modelos específicos que se usan para limpiar los dedos de los pies.

b. Lavapiés

Esta ayuda técnica permite que una persona con discapacidad pueda alcanzar la planta de los pies sin necesidad de agacharse, o incluso de sentarse en el caso de que pueda mantener una posición unipodal. En cualquier caso, siempre es recomendable que el paciente utilice este dispositivo sentado.                                        

c. Aplicador de crema

Al igual que ocurre con la esponja de mango largo, con este dispositivo podemos aplicarnos crema en las zonas del cuerpo más difícil de llegar, tales como la espalda o los pies. Dispone de mango largo y está pensado para las personas con movilidad reducida en las extremidades superiores.

d. Cepillos de uñas con ventosas

Esta ayuda técnica está pensada para personas con un solo miembro superior o con dificultad para el agarre y la movilidad reducida. Se puede adherir a cualquier superficie lisa.

e. Cortauñas con base

Se puede adherir a cualquier superficie lisa, y facilita el corte de las uñas a personas con problemas para el agarre.

3) Cuidado personal

Estas ayudas técnicas no solo van a responder a una necesidad de adaptación e independencia, sino que además van a ser imprescindibles para que la persona con discapacidad pueda reforzar su autoestima y desarrollo personal al emplearlas, pues no hay que olvidar que sobre todo hay que buscar mejorar calidad de vida y resarcir al paciente a la hora de hacer uso de estos dispositivos.  Así pues, aquí proponemos algunas de las ayudas técnicas empleadas para el cuidado personal.

a. Peine de mango largo

Está pensado para personas con movilidad reducida en los miembros superiores y/o con problemas para realizar movimientos con el cuello. El mango permite que se pueda peinar incluso por la parte de atrás sin la menor dificultad. Existen diferentes modelos en cuanto al tipo de peine que puede necesitar el paciente, e incluso existen algunos mangos a los que se le puede incorporar su peine habitual.

b. Lavacabezas

Existen tres modelos, y su función es la de ayudar al cuidador al lavado del cabello del paciente, especialmente si este permanece sentado la mayor parte del tiempo, e incluso si este se encuentra encamado.

c. Cepillo para el cabello Body Care

Esta ayuda técnica permite la aplicación de cremas destinadas para el cabello del paciente en el caso de presentar dificultad para realizar un arco de movimiento que le permita alcanzar la cabeza y/o dificultad para realizar la pinza lateral, pero sí el agarre.                                       

d. Soporte para lima de uñas

Esta ayuda técnica está pensada para personas con problemas para realizar la pinza lateral. El limador de uñas se inserta en el soporte, y tan solo hay que hacer agarre para poderlo utilizar. Existen distintos modelos, e incluso se puede realizar una "adaptación" casera con materiales plásticos como la gomaeva o el caucho.                                       

Conclusiones

Las ayudas técnicas destinadas a la higiene personal siempre suponen un gasto económico considerable, pero, aun así, insistimos en que luego vale la pena la inversión, pues hasta ahora los resultados obtenidos han sido en su mayoría positivos. Eso sí, no dejaremos de recomedar que antes de embarcarse en la compra de una adaptación o ayuda técnica, es recomendable tener una orientación profesional, pues aunque no dudamos en que muchas veces el sentido común es suficiente, nunca viene mal un asesoramiento por parte de un entendido sanitario para estar seguros del todo, y más en este caso, que nuestra inversión no sea en vano.

Por otro lado, no hay que olvidar la importancia de pactar con el paciente (si es posible) el uso de estas ayudas técnicas, pues en esta área es su propia intimidad la que se pone en la mesa, y por lo tanto, hay que estar seguros de que ninguna de las recomendaciones vayan a atentar contra su dignidad o autoestima personal.

Salvador Alexander
Terapeuta ocupacional y actor

BIBLIOGRAFÍA: 

-Apuntes de Ayudas Técnicas Ortoprotésicas. Carmen Cipriano Crespo (2008). Universidad Castilla-La Mancha.

-Terapia Ocupacional en Geriatría: 15 Casos Prácticos. Begoña Polonio López, Pilar durante Molina y Pilar Pedro Tarrés. Editorial Médica Panamericana.

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