Productos de apoyo: ayudas técnicas para la alimentación I

Productos de apoyo: ayudas técnicas para la alimentación I

Las ayudas técnicas son una serie de dispositivos cuya finalidad es aumentar la autonomía de las personas con discapacidad en la realización de las actividades de la vida diaria. Nunca deben ser utilizadas buscando la comodidad o para que “se lo den todo hecho” a la persona que presente alguna discapacidad. De hecho, es al revés. Es buscar que, gracias a estas ayudas, los pacientes sean capaces de realizar las actividades por sí mismos para de esta forma no perder autonomía ni calidad de vida.

En este artículo nos centraremos en las ayudas técnicas existentes para la alimentación y plantearemos a rasgos generales algunas de ellas. No obstante, y aunque queramos intentar abarcar todas las opciones posibles, hay que tener en cuenta que actualmente existen multitud de dispositivos, y que, por supuesto, se siguen creando, pues no hay que ignorar que incluso la propia creatividad de un cuidador o profesional da lugar a la creación de “nuevos artilugios” en el momento, y que también pueden ser igual de válidos para ayudar a una persona con discapacidad.

Eso sí, con todo y eso, recomendamos siempre que sea un profesional sanitario quien recomiende y/o apruebe qué dispositivos son los más idóneos para un determinado paciente, pues siempre pueden existir contraindicaciones que impidan el uso de la ayuda técnica, o, peor aún, que implique un retroceso o daño en el paciente. Y por supuesto, en algunos casos, muchas de las ayudas técnicas van a requerir un entrenamiento previo de cómo utilizarlo, así como un posterior seguimiento profesional que corrobore que la ayuda técnica empleada funciona correctamente o necesita una modificación o cambio por otra. Y no solamente esto.

También es necesario remarcar mucho la importancia de conocer bien a la persona con la que vamos a trabajar, pues es imprescindible que el paciente acepte usarla, ya que en la mayoría de los casos no todos acceden a utilizarlas por prejuicios o por falta de interés, e incluso, por miedo o por estética. Además de esto, es importante ser consciente de que el uso de las ayudas técnicas debe responder a la llamada de una necesidad real, es decir, que no sea por utilizarla, sino que siempre haya un objetivo que busque la mejora o la adaptación de la persona con discapacidad ante una situación real de dificultad que hace falta constatar tanto por el paciente como por nosotros mismos y por los profesionales sanitarios.

Y por último, pero no por eso menos importante, no podemos olvidar que la ayuda técnica requiere un mantenimiento continuo, y que siempre puede variar en el transcurso de la vida de la persona y según su entorno.  En este aspecto, es importante tener en cuenta tanto su precio como su calidad, no sea que por buscar algo “barato”, al final salga caro porque sea de un material malo y poco resistente. Siempre es imperante que las ayudas técnicas sean de menor costo, pero, al mismo tiempo, duraderas.

Ayudas técnicas para la alimentación

A continuación, vamos a exponer algunas de las ayudas técnicas más frecuentes.

1) Aparatos para dar de comer

a. Dispensador de alimentos

Este dispositivo es para sólidos triturados (papillas, sopas espesas, etc). El sistema se compone de un vaso con boquilla en la parte inferior a la que se conecta una cánula de goma o silicona para introducir en la boca del paciente. El vaso dispone de un émbolo que al empujarlo hace circular la comida hasta la boquilla. Es lavable en lavavajillas y está indicado para personas con movilidad reducida en miembros superiores.     

b. Cánulas para ingerir líquidos

Para la ingestión de líquidos se recomienda dos tipos de cánulas:

-Con válvula antiretorno: en la parte izquierda de la foto se pueden observar estas cánulas de plástico que poseen una válvula anti-retorno. Ello impide que se formen burbujas de aire facilitando la ingestión de líquidos. Poseen una pinza que permite fijarlas al borde del vaso y pueden doblarse mediante la aplicación suave de calor. Se suministran por pares.

-De plástico: en la parte derecha se observan las cánulas clásicas de plástico que tienen una parte rugosa que permite doblarlas y adaptarlas a la inclinación deseada. Son desechables y garantizan una gran higiene.

Ambas están indicadas para personas con movilidad reducida en miembros superiores de forma que no pueden mover el vaso de la mesa a la boca.                                          

c. Bomba manual para ingerir líquidos

Este sistema es apropiado para aquellas personas que tienen problemas derivados de enfermedades neurológicas motrices (como la enfermedad de Parkinson) y no pueden succionar bien. Se trata de un vaso biberón de plástico transparente con una tapa que lleva una cánula de plástico con válvula anti-retorno. Con este conjunto se acopla una pera manual que permite inyectar aire en el interior, haciendo subir líquido a través de la cánula. 

d. Pajilla sin retorno

Este tipo de pajilla tiene una válvula unidireccional. Gracias a esto, el líquido permanece dentro incluso cuando el paciente deja de absorber, evitando así el paso de aire al estómago. Sirve tanto para líquidos calientes como fríos, y se sujeta al vaso mediante un clip. Está indicado para personas con dificultades en la deglución.

2) Cubiertos

a. Cubiertos con muesca

Está pensado para dar un apoyo en la presión del dedo índice y, por lo tanto, es ideal para personas que presentan dificultad para realizar el agarre con pinza fina. Se pueden encontrar tanto tenedores como cuchillos y cucharas.

b. Cubiertos curvados

Se pueden encontrar tanto para zurdos como para diestros. Hay algunos modelos que se pueden orientar manualmente hacia el lado deseado. Está indicado para pacientes con movilidad reducida en la muñeca y que no pueden realizar pinza lateral pero sí agarre.        

c. Mango cónico grande o pequeño

Se insertan en los cubiertos, y el tamaño y la forma van en función de la persona que lo vaya a utilizar. Para esto hay que tener en cuenta el tamaño de su mano, así como de la envergadura y presión que dé a la hora de hacer el agarre. Por ejemplo, si el paciente presiona mucho al agarrar hasta presionar las uñas contra su palma, entonces es recomendable que el mango sea grande para así evitar que se haga daño. Eso sí, el tamaño tiene que ser en proporción de hasta dónde puede abrir su mano, especialmente si tenemos un caso donde la rigidez de la mano es alta.

d. Cuchillo Nelson o cuchillo-tenedor basculante y tenedor-cuchara especial

En el caso del primero, se trata de un cuchillo basculante acabado en tenedor, el cual permite cortar y pinchar alimentos con un mismo utensilio. Está indicado para personas con movilidad reducida en las manos.

En cuanto al segundo cubierto, se trata de un utensilio de acero inoxidable que combina la función de tenedor y cuchara, al mismo tiempo que los bordes están un poco afilados para facilitar la acción de cortar alimentos blandos. Está diseñado para ser usado por personas que solo pueden comer con una mano.   

[Sigue leyendo: Productos de apoyo: ayudas técnicas para la alimentación II]

Salvador Alexander
Terapeuta ocupacional y actor

BIBLIOGRAFÍA: 

-Apuntes de Ayudas Técnicas Ortoprotésicas. Carmen Cipriano Crespo (2008). Universidad Castilla-La Mancha.

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