“¿Me he tomado ya la pastilla… o no?” Esa pregunta, que a los 40 se resuelve con un simple “bah, seguro que sí”, a partir de los 65 puede convertirse en un pequeño drama doméstico. La memoria falla, la rutina se altera, suena el teléfono, llaman a la puerta… y, de repente, no recuerdas si has tomado la medicación. A veces decides no tomarla “por si acaso”, y otras te la toma otra vez. ¿Qué pasa entonces? Leer +
Hay una escena que se repite mucho a partir de los 50: análisis de rutina, todo “más o menos bien” y, de repente, el médico señala una línea en el papel: vitamina D baja. Y tú piensas: “¿Cómo voy a tener falta de vitamina D viviendo en España, con el sol que hace aquí?”. No eres la única persona que se hace esa pregunta. Leer +