La siesta es casi una institución en muchos hogares, pero a partir de los 60 años puede convertirse en una aliada o en una pesadilla para sueño nocturno. Dormir tras la comida tiene beneficios reales, siempre que se haga con cabeza. Hoy hablamos, con naturalidad y sin tecnicismos, de la siesta a partir de los 60 años. Leer +
¿Te ha pasado alguna vez? Llevas tiempo con el mismo tratamiento y, de repente, empiezas a encontrarte regular: más sueño, más mareo, la tensión “baila”, el azúcar se descontrola o el estómago protesta. Y piensas: “ya no me hace efecto”. Pero, ¿y si el cambio está en la cocina? Las interacciones medicamentos alimentos son más comunes de lo que creemos. Leer +