Recordar mejor: lo esencial


Publicado por Patricia Lopez, redactora de Plusesmas.com
Creado: 11 de agosto de 2014 10:30 | Modificado: 1 de agosto de 2017 10:50


Recordar mejor: lo esencial

«Venga, abuela, cuéntanos cosas de cuando tú eras pequeña», nos pide una vocecilla que, a veces, no es más que el eco de nuestros propios deseos de revivir la propia historia: volver a encontrarnos con el niño que fuimos para tomar mejor de la mano al que nos pregunta y ayudarle a construir su futuro. Recibir y transmitir: son las palabras que enlazan a las sucesivas generaciones.

- Revivir la propia vida, transmitiendo nuestra historia y la de la familia a las generaciones posteriores, es útil y necesario. Para el que transmite puede ser una oportunidad para poner en orden sus recuerdos y establecer una distancia con ellos. Los receptores experimentan un sentimiento de pertenencia a un linaje, de tener unas raíces.

- Transmitir es una tarea aún más importante en una sociedad individualista, en permanente cambio y donde cada uno es responsable de su propia memoria.

- Los recuerdos se pueden transmitir de diferentes formas: grabaciones en casetes, por escrito, mediante álbumes de fotos... Lo importante es elegir un soporte que se pueda seguir utilizando pese al paso del tiempo.

- Los textos pueden tener diferentes formas: relato autobiográfico, retratos, epistolario... Hay que procurar que los documentos proporcionen las claves necesarias para que los lectores puedan entenderlos.

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- También se puede contar la vida de otra persona, pero ello exige un «contrato moral» en el que se especifiquen unas reglas de trabajo.

- Revivir la propia vida no es un acto intrascendente: necesariamente se tropieza con acontecimientos dolorosos y con auténticos secretos de familia.

Cada uno debe decidir, de acuerdo con su propia historia, si debe hablar de ellos y cómo.

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